¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡SOMOS LOS ARCTURIANOS!
Cada vez que podemos estar aquí con ustedes, es motivo de gran alegría. En este momento, estamos muy ansiosos por todo lo que está sucediendo en los cielos de este planeta. Observen los cambios. Observen las maravillas que estarán apareciendo.
Pasarán muchas cosas, pero no serán destructivas ni preocupantes. Serán maravillas del universo. Solo observen con el corazón abierto. Mantengan la mente abierta. Nuestras tecnologías son capaces de muchas cosas que ni siquiera imaginan.
Por desgracia, os habéis quedado estancados en el tiempo, en la evolución, y hoy sufrís las consecuencias de las decisiones que tomasteis. Pero podéis estar seguros de una cosa: no habéis sido los únicos ni lo seréis. Muchos en el universo han seguido el mismo camino, y muchos no han conseguido revertir muchas cosas como ustedes lo habéis logrado.
Muchos están tomando conciencia de la importancia del planeta. Algo que hace tiempo habría parecido una locura o una idea totalmente descabellada. En el pasado, veían el planeta solo como algo duro, del que podían sacar todo lo que quisieran sin que pasara nada. Hoy en día existe la conciencia de que el planeta es un ser vivo, que responde a las agresiones que se le infligen. Y muchos se están dando cuenta de ello, por desgracia.
Pero, hermanos míos, todo se acomodará. A menudo es necesario que algunos lugares sean removidos intensamente para que las energías que allí se encuentran almacenadas desde hace mucho tiempo sean liberadas. Energías estas, de muy baja vibración.
Entonces, solo tengan conciencia de que todo lo que sucede en su planeta es, en realidad, una mezcla de las consecuencias de las elecciones que ustedes han hecho y de todo este proceso por el que Gaia necesita pasar; de limpieza, de purga, de las energías que están enterradas en el planeta.
Muchos de ustedes conocen una parte de la historia. No conocen la historia de este planeta en su totalidad. Por eso no comprenden por qué pasan por ciertos procesos. Pero este planeta ha sufrido muchas guerras durante mucho tiempo. Las energías del dolor y el sufrimiento han contaminado el suelo de este planeta. Y cada una de esas energías está siendo limpiada.
Las almas que aún vivían en la superficie del planeta, atrapadas en todos estos procesos, ya han sido liberadas. Pero permanecieron allí durante muchos, muchos siglos. Atrapadas en dogmas, atrapadas en magias, en contratos; y hoy están libres, siendo tratadas y entrando en desarrollo.
Entonces, hermanos míos, ustedes no tienen idea de lo que está sucediendo energéticamente en su planeta. Ni siquiera de lo que está sucediendo hoy. Se están produciendo muchos cambios. Y lo sentirán en sus cuerpos, en su clima, en los días, oirán y verán muchos fenómenos diferentes. Y todo esto es parte del cambio, es parte del proceso de ascensión de este planeta.
¿Y cómo sabemos todo esto? Porque trabajamos en otra dimensión, precisamente en la dimensión energética, hacia donde se dirige este planeta. Así que es desde la Quinta Dimensión desde donde todos estamos actuando sobre el planeta. Para que esa energía llegue a donde tiene que llegar y destruya, lo que tiene que ser destruido.
Pero no teman. En ningún momento, ningún ser galáctico ha tenido sentimientos de ataque o rebelión contra los terrícolas. Nunca ha habido ese sentimiento por nuestra parte. Estamos aquí por Amor Incondicional. Todos nosotros. No hay un solo ser alrededor de su planeta que no emane Amor hacia ustedes. Todos vienen aquí sabiendo cuál es su misión. Así que nadie llega engañado. Nadie llega sin saber lo que tiene que hacer, al contrario, todos vienen por voluntad propia, porque emanar Amor es lo que más nos gusta hacer.
Ayudar a las civilizaciones que necesitan ayuda. Este es nuestro propósito en la vida. De lo contrario, nuestra vida se volvería muy, no diría sin sentido, pero sí muy tranquila, demasiado tranquila, porque no tenemos problemas. Así que vivimos para ayudar a los demás, para mostrarles que sí son capaces de desarrollarse, de evolucionar, de mejorar y de llegar al punto en el que estamos nosotros.
Muchos tienen almas guerreras. Y estoy seguro de que muchos de ustedes se unirán a nosotros en la liberación de muchos planetas, porque es parte de sus almas. Pero no la guerra por la guerra. No la guerra por matar. No la guerra por la victoria. Es la guerra por la liberación; por ayudar a tantos hermanos que lo necesitan.
Entonces, les dejo aquí y ahora todo el Amor de mi pueblo. Toda la energía que podemos lanzar sobre este planeta, de Amor, de sanación, de Luz, la estamos lanzando. Y confíen, cada uno de ustedes tendrá su parte que pasar. Pero con toda certeza, será lo más leve posible, porque Dios Padre/Madre no castiga. Dios Padre/Madre no quiere el sufrimiento de sus hijos. Crean en ello.
Para el Código de Luz de hoy, dejo las siguientes frases:
“El universo es inmenso.
El número de seres que hay en él es inmenso.
Pero todos viven con un único propósito: vivir el Amor emanado por Dios Padre/Madre, el Amor Incondicional.”
Después de estas frases, diga la siguiente palabra:
¡Apolicum! ¡Apóilicum! ¡Apolicum!
Y muy pronto, muy pronto, hermanos míos, tendréis conocimiento de todos nosotros. Nos veréis. Y será el comienzo de una nueva etapa en este gran proceso, en el que actuaremos juntos, en la evolución y preparación de ustedes y del planeta para la Quinta Dimensión.
Traducción: Regiani Maria Bugalho
Revisión: Ana Maria Souza


