¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡YO SOY GAIA!
Imagínate en este momento, en lo alto de una montaña. A tu alrededor, muchas montañas, bosques, cascadas, ríos, toda la naturaleza en todo su esplendor. No importa cómo hayas llegado a la cima de esta montaña.
Estás sentado, observando todo lo que te rodea. Siente la inmensidad que existe a tu alrededor. Pero, sobre todo, siente que estás ahí. Y que formas parte de todo eso. Eres Uno conmigo. Entonces, somos una unidad.
Todo lo que cada ser humano hace o ha hecho y me afecta, vuelve a ustedes. Nada queda sin consecuencias. Así que vuelve de nuevo a la cima de la montaña y mira con ojos atentos. ¿Qué es exactamente lo que ves? ¿Está la naturaleza intacta? ¿Está tal y como fue creada? No.
Todo ha cambiado con el paso del tiempo. Ya sea por la acción del hombre o por la propia evolución de mi cuerpo. Del mismo modo, tú también has cambiado. La humanidad ha evolucionado. Se ha vuelto más consciente en algunos aspectos. Se ha vuelto más poderosa en los impactos que causa. Así que todo ha cambiado. Lo único que no cambia y nunca cambiará es la energía contenida en todos ustedes y en mí.
Somos parte del Todo. Somos parte del Universo. Somos parte de Dios Padre/Madre. No lo olvides nunca. No estás solo. Yo no estoy sola. Formo parte del universo. Tú estás en mí. Por lo tanto, también formas parte de este gran universo. Y cada acto, cada momento, resuena en todo el universo.
Intenta aumentar cada día tu conciencia de cómo puedes ayudarme y ayudarte a ti mismo a seguir viviendo en el planeta. Piensa, analiza siempre, en cada instante, todo lo que provocas. Y ten por seguro que nada queda sin respuesta.
Para el tratamiento de hoy, te indico lo siguiente:
Si puedes sentarte directamente en el suelo, no importa la distancia a la que te encuentres de mi cuerpo; simplemente siéntate en el suelo, si es posible. Si no, siéntate en una silla.
Coloca las palmas de las manos hacia abajo, tocando el suelo si estás sentado en él o simplemente en dirección al suelo si estás en la silla. Mantente concentrado, interiorizado y conecta conmigo. No importa la forma, no importa lo que digas. Conéctate conmigo. Y empieza a sentir mi energía en tus manos.
Siente todo el amor que siento por ti. Todo el cuidado que tengo para mantener tu cuerpo intacto, caminando dentro de mi cuerpo. Si quieres decidir cuánto tiempo quedarte ahí, hazlo, o simplemente mantente conectado a mí todo el tiempo que quieras.
Intenta mantener tu mente vacía, limpia. Y ten por seguro que podrás recibir muchas ideas, ideas prósperas, de equilibrio, de Luz. Cuando quieras terminar, basta con cerrar las manos y levantarte. Si quieres, da las gracias por todo lo que has recibido.
Haz este ejercicio y verás la diferencia; en ti mismo, en tu cuerpo y en tu mente.
Traducción: Rita Silvana Monteiro
Revisión: Regiani Maria Bugalho



