¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡SOY LANTO!
Traigo mi energía de prosperidad y sabiduría para todos ustedes.
Hermanos míos, no se dejen llevar por las noticias negativas. Nada es lo que realmente se muestra. ¿Hay conflictos? Sí, los hay. ¿Hay disputas? Sí, las hay. Pero nada es tan alarmante como lo han presentado sus medios de comunicación. ¿Es necesario saber lo que ocurre ahí fuera? Sí, es necesario.
No puedes vivir aislado del mundo. Es necesario que sepas lo que está pasando. Pero no te involucres. No tomes partido. No elijas bando. La disputa, el conflicto, no tiene que ver contigo. Así que simplemente toma nota y deja que la energía se vaya.
Recuerden siempre que todo aquello en lo que ponen su atención, con eso se conectan. Es como si fuera un imán. La energía está ahí, y cuando la focalizan, esta se ve atraída hacia ustedes. Y entonces comienzan a experimentar todo el poder que esa energía posee. Puede llegar a ser incluso el poder de una egrégora.
Por eso algunas enfermedades, como la depresión, son tan difíciles de curar. Porque la conexión es muy fuerte, con egregoras muy poderosas. Así que hay que saber ver, escuchar, pero sin conectarse. Solo tener el conocimiento, la ciencia de lo que está sucediendo. Es necesario.
En este momento, ustedes están recuperando el Poder Interno. El poder de cambiar su propio camino. El poder de crear un camino maravilloso, próspero, hermoso. Así que usen este poder. Sin límites; siempre y cuando este poder sea para el bien, para la elevación, para el crecimiento, para la evolución.
No te dejes llevar por nada. Vive tu propia Luz. No te compares con la Luz de los demás. No te compares con el camino de los demás. Cada uno tiene el suyo, fruto de toda una existencia del alma. Por eso, a menudo puedes desear algo que tiene otra persona, pero no está en tu camino tener eso. No es el proyecto de tu alma.
Entonces esto provoca una frustración, una decepción, una agonía innecesaria. Acepta el camino de tu alma. Fuiste creado para vivirlo, no para vivir el camino de otro. Así que aprende a vivir el tuyo, con alegría y gratitud. Ustedes se quejan mucho, a cada momento. Y cada queja que hacen les devuelve exactamente aquello de lo que se quejaron. Entran en un círculo vicioso.
Dejen de quejarse. Cuando sientan ganas de quejarse, den las gracias por lo que sea. Así, irán perdiendo el hábito de quejarse. Tienen muchos hábitos equivocados, sobre todo con las palabras. Dicen muchas tonterías. «¡Ah, pero eso lo dice todo el mundo!». Exactamente. Todo el mundo habla mal. ¿Y qué se crea con eso? Una egrégora en torno a esa frase totalmente desconectada.
Y todos los que la pronuncian se conectan a esa egrégora y hacen que el camino sea más difícil. Porque la mayoría de las cosas que ustedes dicen son muy peligrosas, muy inferiores en energía. Y hablan por costumbre, por hábito, porque les enseñaron a hablar así.
Así que empiecen a prestar atención a todo lo que dicen. Es necesario que estén presentes en cada palabra. ¿Han dicho algo incorrecto? «Universo, borra lo que he dicho». ¡Listo! Eso se ha ido. Intenten decir algo inteligente, superior, elevado. Dejen de decir tonterías. Dejen de decir cosas que repiten y de las que, a menudo, ni siquiera conocen el significado. Las repiten porque han oído a alguien decirlas, y entonces las repiten como un loro.
Tengan inteligencia propia. No se dejen llevar por lo que piensan los demás. Hablen solo de cosas positivas. «Ah, no sirve de nada porque nunca se cumplen». ¿Se dan cuenta de lo que creen? No hablo de cosas positivas porque nunca se cumplen. Ustedes se han conectado a una egrégora: la egrégora de la incredulidad, de la duda. Y entonces, ¿saben cuándo van a conseguir algo? Nunca. Porque siempre piensan que no lo merecen, que nunca lo lograrán.
Por eso sus vidas, en su mayoría, están en la escasez. Porque repiten cosas que no deben. Creen en cosas falsas. Olvidan el poder que tienen. Usen su propio poder. Usen la fuerza que tienen para crear algo nuevo y elevado. ¡Prueben! Hagan las pruebas. Y verán cómo cambiará la vida. Porque la mayor parte de lo que viven hoy es el reflejo de lo que dicen; de lo que demuestran creer.
Para el tratamiento de hoy, les dejo lo siguiente: cojan un papel y anoten cada frase completa que digan. Anoten. Y verán la cantidad de tonterías que dicen, que no tienen ningún sentido y que han sido preparadas, esencialmente, para crear lo que ellas crean: la duda, la negatividad, la incredulidad, la escasez.
¡Anoten! Hagan este ejercicio y verán la cantidad de tonterías que dicen. ¿Y por qué es un ejercicio? Porque al ser conscientes de que lo que está escrito ahí, en la mayoría de los casos, no es bueno, quizá dejen de hablar y consigan cambiar su vida.
Traducción: Manoel Vargas
Revisión: Regiani Maria Bugalho



