¡¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡SOY ASHTAR SHERAN!
Las energías son fuertes en ambos lados. Pero lo más importante en todo este proceso es que cada uno de ustedes tenga en su corazón la certeza de la victoria de la Luz.
Una batalla dentro de su mundo solo se gana cuando uno de los lados se rinde o es destruido. En la batalla de la Luz contra la No Luz, ninguna de estas cosas sucede. Ellos no se rinden y ellos no serán destruidos. No más recuerden que el Amor Incondicional de Dios Padre/Madre no lo permite. Ellos son capturados y juzgados, sí, cada uno por sus acciones, dentro de las Leyes Universales.
Pero nunca ha existido, ni existe, ni existirá la intención de destruirlos. A cada uno ya se le ha dado, se le está dando y se le dará la oportunidad de redención, de elección de regresar a la Luz. Nada se hace abruptamente, o sin planificación, o sin opciones.
Muchos de ustedes nos han parecido cansados. Permanecen en el camino de la Luz y nada ven. Yo les digo esto: no es en el mundo exterior donde verán nada, donde encontrarán las respuestas. Es en la propia marcha de cada uno. Así que, antes de juzgarnos, antes de pensar, desde su propia perspectiva, que todo fue un gran engaño, una gran mentira o una gran ilusión, miren su vida. ¿Qué le sucedió?
Muchos percibirán un salto, un crecimiento, una evolución. Muchos dirán que su vida ha dado un vuelco y que no les gusta nada lo que ven. A estos les digo: la alfombra de su vida se ha levantado, y todo lo que escondiste bajo ella vuelve a estar en el aire. Eso es todo.
Así que, mis hermanos, no clamen por nuestra ayuda. No clamen por los Seres Galácticos que lleguen al planeta y los lleven a la Quinta Dimensión, porque ese no es el proceso. La Quinta Dimensión para cada uno depende únicamente de su propia marcha; no de nadie más. No, no depende de la ayuda de nadie.
No nos rueguen que aparezcamos y arreglemos su mundo. La humanidad tiene libre albedrío. Y son las elecciones de la humanidad las que definen nuestras acciones. Siempre hemos dicho que hay un límite, y que de este límite la Tierra no sobrepasará. Ascenderá. Y quien esté preparado irá con Ella.
Hemos hecho todo lo posible y lo imposible para mostrarle a la humanidad que la fuerza del Amor es mayor que todo: Es mayor que las fronteras, mayor que las razas, mayor que las costumbres. Y hemos visto el Amor ascender en el Planeta. Este es el camino: Ascender el Amor. Y cuando digo ascender el Amor, me refiero a evolucionar en la forma de amar.
Dejar atrás ese Amor cursi que usan a diario, en telenovelas, en películas, y buscar el Amor verdadero. Ese que ama por el simple hecho de amar, sin pedir nada a cambio: El Amor de Dios Padre/Madre; que sufre cuando ve las elecciones equivocadas de sus hijos, pero no hace nada, porque cada uno tiene su propia elección y necesita aprender de ella.
Si me preguntas ahora cuál es la solución para el planeta hoy, solo hay una: elevar cada vez más el Amor; las formas de amar. No importa cuáles sean. No importa entre quién se dé. Que el Amor puro prevalezca . Eso es todo. Vibra Amor! Sé Amor! Y entonces, sí, verán los cambios surgiendo.
Para el tratamiento de hoy, les dejo lo siguiente: Cada vez que sientas algo que no sea Amor por un hermano, quienquiera que sea, mírate al espejo y di: «Yo Te Amo.» Tres veces. «Yo Te Amo». «Yo Te Amo».
Entonces podrías preguntarme: «¿Pero lo irradié hacia el otro y estoy diciendo que me amo a mí mismo?». ¡Sí! Porque cuando lo irradias hacia el otro, regresa a ti. Es la prueba de que no te amas a ti mismo.
Así que, cuando te miras al espejo e irradias este Amor hacia ti mismo, rompes este proceso y esa energía no te afectará. Y te vuelves consciente de lo que estás irradiando. Hazlo y verás los resultados.
Traducción: Ingrid Elena Sánchez Schnoor Nunes
Revisión: Regiani Maria Bugalho


