¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡YO SOY KWAN YIN!
Hoy estoy acompañada de muchos dragones; cabalgando sobre mi dragón blanco, pero con muchos otros a mi alrededor. Y en este momento, todos baten sus alas y emanan una energía amorosa hacia todos aquellos que nos están escuchando en este momento.
Hermanos míos, mirad el camino con atención, con Amor, con confianza. No os rindáis ante los obstáculos que surjan. Sois fuertes, siempre lo habéis sido. Habéis perdido la fe en ustedes mismos. Os habéis dejado dominar, os habéis dejado envolver, pero todos ustedes tenéis poder. El poder de cambiar vuestro propio camino. El poder de crear caminos iluminados.
Olvida lo que habéis acumulado hasta ahora, los problemas, los obstáculos. Construido un nuevo camino. Un camino florido, un camino nuevo. Donde la paz y el equilibrio reinen por completo. No os perdáis en el camino, tratando de buscar a los culpables. No hay culpables. Todo es el retorno de lo que ustedes mismos habéis creado.
Así que cambiad vuestro camino hoy. Romped esta ola que se avecina. Imaginad que en este momento tenéis un desfiladero ante ustedes. Y al otro lado, veis un camino totalmente nuevo. Mirad atrás. Habéis construido muchas cosas.
Ahora mira hacia delante y observa el otro lado del desfiladero. Un camino precioso, florido, iluminado. Pero, ¿cómo llegar hasta allí? Hay que construir un puente. No sabes volar. Así que esta será tu misión, de aquí en adelante: construir el puente.
No, no necesitas grandes máquinas. Basta con que construyas un trozo cada día. No se derrumba. No se desmorona. Se creará con la fuerza de tu corazón, con la fuerza de tu fe en ti mismo. Pruébalo. Cada día, construye un trozo del tamaño de un paso en este puente. Y verás cómo se hace realidad.
Para el reto de esta semana, voy a proponer algo diferente. Debéis prestar atención a la alimentación, a las palabras, a los pensamientos y a las acciones. Este conjunto es lo que os convierte en seres iluminados o no.
Esta semana, haréis lo siguiente. Llenaréis un vaso con agua. Dejadlo abierto durante un tiempo. No beberéis del agua. Colocad este vaso donde podáis mirarlo todo el tiempo. Al comenzar el día, diréis:
«Que este vaso me muestre cómo va mi camino».
Y observad el vaso, el agua en el vaso. Si el agua se mantiene casi intacta, es porque está en equilibrio. Estás siguiendo un camino que te llevará a la evolución. De lo contrario, el agua se consumirá rápidamente.
Así que ten esta conciencia, para que te controles y puedas tener el equilibrio necesario para tu camino. Y otra cosa, si el vaso se vacía rápidamente, llénalo. Pero solo llénalo cuando se vacíe.
En cuanto al tratamiento de hoy…, es un tratamiento sencillo. Al beber agua, no la de ese vaso; esa no es para beber. De los vasos de agua que bebas para hidratarte durante el día, dirás lo siguiente:
«Esta agua está iluminando mi cuerpo».
Y fíjense en los resultados. Parecen experimentos tontos y sin sentido. Pero ya verán lo que va a pasar.
Traducción: Bernadete Maria Marafon
Revisión: Regiani Maria Bugalho


