¡Queridos hermanos de este hermoso planeta! ¡SOY UN VENUSIANO!
No nos gusta mucho dar nombres, ya que eso no es importante para nosotros. Hoy estoy aquí para mostrarles que el universo es uno solo. Que todos estamos dentro de la misma casa. Es una casa grande, muy grande. Pero todos vivimos en ella.
Algunos, muy inteligentes y cariñosos, trabajan para mantener la casa organizada, limpia y ordenada. Otros, que traen el desequilibrio, la falta de amor, para hacerse notar, para demostrar que tienen poder. ¿Qué poder? ¿El poder de autodestruirse?
Porque hagan un pequeño análisis. Aquella alma que elige la Luz, vive en la Luz, evoluciona, aprende cosas preciosas; está cada vez más cerca de Dios Padre/Madre. Es un alma iluminada. Ahora bien, quien elige no ser Luz, solo busca la oscuridad, la maldad, la falta de amor, el extravío, el desequilibrio. ¿Y qué gana? Más de lo mismo. Porque si solo emana eso, es lo único que tendrá. Le resultará muy difícil encontrar la evolución, encontrar un camino de Luz, un placer verdadero. Porque el placer que sienten al hacer daño a los demás, eso no es placer. Nunca lo ha sido.
Así pues, hermanos míos, así es en todo el universo, en todos los planetas: siempre habrá alguna alma que elija no seguir el camino de la Luz; que tenderá a no iluminarse. Pero, ¿qué hacer con ella? ¿Expulsarla? ¿Matarla? Como muchos podrían decir. No, nosotros no trabajamos así. Nosotros somos Luz. Y quién es Luz, desea la evolución del hermano, no su destrucción.
Así que rodeamos a esas almas. Realizamos un trabajo, como dirían ustedes aquí, psicológico. Para nosotros es un poco diferente. No tenemos médicos, en este sentido, todo se trabaja a nivel de frecuencias. Así que se le presentan nuevas frecuencias a esa alma, para que se dé cuenta de que no evoluciona, de que no crece, sino que sólo retrocede. Y siempre le damos el derecho a elegir.
El libre albedrío no existe solo en la Tierra. La elección existe en cualquier lugar del universo. Simplemente, hace mucho que ya no tenemos esta preocupación. Pero cuando llegan almas así a nuestro planeta —porque llegan…—, ustedes pasarán por eso. Estarán en la Quinta Dimensión, pero llegarán seres no iluminados que intentarán aterrizar aquí y comenzar de nuevo el proceso. Por supuesto, la Tierra estará bajo una gran protección, para que esto no ocurra durante mucho tiempo. Pero corresponderá a cada habitante tener su propia conciencia y ayudar a quienes lleguen.
Sí, hermanos míos, tendrán mucho que aprender. Ser seres de la Quinta, Sexta o Séptima Dimensión no es tan fácil como parece. Puedo decirles que hoy en día viven en tranquilidad. Porque no llegan seres al planeta. Como son de dimensiones superiores, ustedes no los ven. Por eso no se sienten amenazados. Pero al pasar a la Quinta Dimensión, conocerán muchas otras razas. Iluminadas y otras no tanto. Y dependerá de cada uno de ustedes mantener su propia vibración.
Recuerden: ellos también están en la Quinta Dimensión. Solo que no vibran en Luz. Sí, será toda una experiencia. Hoy en día ustedes pasan un poco por eso. Porque hay seres en su planeta que no se comportan adecuadamente como exige la sociedad, y ustedes conviven con ellos. Seguirán conviviendo. No voy a engañarlos.
El universo no es tan bonito el 100 % del tiempo. Hay que estar siempre, como dicen ustedes, atentos, para observar quién llega. Si tiene buenas intenciones o no. Pero será muy diferente de lo que tienen aquí hoy. Y estarán muy bien protegidos, como he dicho hace un momento.
La Tierra necesitará evolucionar durante mucho tiempo para que ustedes estén preparados para caminar con sus propias piernas. ¿No es así como lo dicen ustedes? Para trazar su propio camino, sus propias defensas. Hasta entonces, contarán con mucha ayuda. Incluso la nuestra, la de mi pueblo de Venus.
Muchos sienten curiosidad. ¿Quién soy yo? En Venus no tenemos gobernantes, como los tienen ustedes aquí. Tenemos consejos, en los que muchos gobiernan, siempre en armonía. Así que lo que puedo decir es que soy uno de esos consejeros. No soy un simple venusiano cualquiera, como muchos de los aquí presentes pensaban. Sí, pedí tener este momento con ustedes para mostrarles que somos una gran familia.
No importa si soy verde, azul o rosa; si tengo cuatro brazos y tres piernas. No, yo no soy así. Pero, sea como sea, convivirán con muchos seres diferentes. Y todos ellos iluminados. Porque cada uno viene de su propio planeta, creado a imagen de ese mismo planeta; igual que ustedes fueron creados por la Tierra para vivir en el planeta Tierra.
Así que esperamos, muy pronto, poder estar todos juntos, en una gran familia, reunidos en la Luz, reunidos en el Amor. Y podremos pasar horas y horas y horas contando historias. La propia historia del planeta Tierra, que muchos se niegan a creer. Pero es un planeta con mucha historia. Y ustedes la conocerán, toda ella. Y en el momento en que conozcan toda la historia, se sentirán poderosos.
«He sobrevivido a todo eso. Vengo de aquella época. Y hoy estoy aquí, rodeada de tantos seres maravillosos». Será fantástico, ¿verdad? Será muy interesante. Y ustedes podrán recorrer todo el universo, conocer nuestros hogares, quedarse con nosotros un tiempo, aprender cómo vivimos y dar paseos. ¿No os movéis de un lado a otro? Solo que os aseguro que será un poco más fácil. Porque hoy en día no disponen de medios de transporte muy rápidos. Son bastante lentos. Pero, en la Quinta Dimensión, todo será diferente.
Así que estén preparados. Les recibiremos con los brazos abiertos. Y esperamos que ustedes nos reciban de la misma manera. No por cortesía, sino por gratitud, por el hecho de que, dentro de un tiempo, podrán vivir todas estas aventuras.
Traduccion: Manuel Vargas
Revision: Regiani Maria Bugalho


