¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡SOY UN ANDROMEDANO!
No me presentaré por mi nombre, porque para nosotros eso no es importante. Solo vengo a irradiar Amor y Luz a cada uno de ustedes.
En este momento, podemos decir que el universo está centrado en el planeta Tierra, de cara al gran proceso por el que va a pasar, y todos estamos irradiando Luz y Amor a este planeta.
Soy un ser evolucionado de la Quinta Dimensión y he pasado por todo este proceso por el que ustedes pasaréis ahora. No es un proceso fácil ni sencillo, pero puedo garantizaros que estar en la Quinta Dimensión es algo casi inconcebible para mí, tal y como era cuando estaba en la Tercera Dimensión. Nunca me imaginé que llegaría a evolucionar.
No, yo no pasé por el cuerpo físico como lo haréis ustedes. Pero mi alma tomó plena conciencia de todo el proceso. Por eso lo estoy recordando. Soy consciente de cada paso que he dado a lo largo de toda mi trayectoria.
Para todo este cambio, se necesitan grandes transformaciones. Los cambios son enormes, pero todo se está llevando a cabo por un bien mayor. Dios Padre/Madre ama a todos sus hijos por igual. Sean quienes sean, hagan lo que hagan.
El proceso, como ya han dicho constantemente otros seres, no será fácil. Pero lo importante es que confíes en que todo se está haciendo con el Amor de Dios Padre/Madre. Él lo guía todo. Y es Su Amor el que lo dirige todo.
No interpretes como un castigo cada proceso por el que pasarás de aquí en adelante. La falta de conciencia y de comprensión ha hecho que todos nosotros hayamos acumulado miedo, tristeza, rencor, venganza, dolor y sufrimiento a lo largo de nuestros recorridos del alma.
Así pues, llega un momento en el que tenemos que saldar esta deuda. Para ustedes será de forma consciente. Pues se os está preparando para pasar por todo ello en el cuerpo físico, en vuestra propia conciencia, algo que nunca ha ocurrido en ninguna raza del universo.
Una vez más, la Tierra es un planeta con características y procesos diferentes a los del resto del universo. ¿Se podría decir que es un planeta especial? Quizás lo sea. Porque aquí nada se parece a ningún otro mundo. Os observamos. Y la mezcla cultural que hay en este planeta no existe en ningún otro lugar del universo.
Estáis acostumbrados a convivir con seres totalmente diferentes de cada uno de ustedes. Por eso entendemos que no os resultará tan difícil aceptarnos. Sin embargo, os han educado para creer en muchas historias que carecen por completo de sentido. A lo largo de toda una existencia, siempre habéis creído en la misma historia. Y a partir de ahora, tendréis que olvidar todo eso y ver con tus propios ojos la verdadera historia.
Un punto importante en todo este proceso; en mi caso, no tuve que preocuparme por eso, porque perdí mi cuerpo físico y renací en la Quinta Dimensión. Pero durante el periodo en el que mi alma se preparó para la evolución, aprendí muchas cosas. Ustedes no dispondrán de este tiempo de aprendizaje fuera del cuerpo. Tendréis que aprenderlo todo en vuestro propio cuerpo.
Observamos que vuestros cuerpos no están perfectos, no están en equilibrio. Esto se debe a lo que coméis, a lo que bebéis y a algunos vicios que tenéis. No penséis que estoy aquí juzgando a cada uno de ustedes. Recordad que yo también he pasado por eso. Simplemente, nuestra visión de la Quinta Dimensión nos permite ver un poco más allá de lo que ustedes ven hoy.
Y lo que vemos no son cuerpos sanos. Por desgracia, sabemos que todo lo que coméis y bebéis ha sido modificado genéticamente para provocar precisamente este desequilibrio en vuestros cuerpos. Pero hay que entender lo siguiente: hay que amar este cuerpo que tenéis. Porque será él el que vaya a la Quinta Dimensión, con algunos cambios, pero no cambios radicales.
Así pues, debéis comprender que este cuerpo debe estar cada vez más puro, cada vez más limpio, para que no tengáis que pasar por procesos muy dolorosos durante la transición. Porque gran parte de lo que hay hoy en vuestros cuerpos no vibra en la Quinta Dimensión. Es como si tuvierais que expulsar, de una sola vez, todo aquello que habéis comido y bebido y que no vibra en la Luz. Será un proceso muy duro.
Así que, limpiáos cada día, empezad este camino, alimentáos mejor. Intentad beber más agua. Pero lo más importante es la intención que ponéis en cada proceso. No, esto no es un tratamiento. Es solo una recomendación.
Con cada alimento…, volviendo un poco atrás, tenéis que estar seguros de que sois Seres de Luz. Vibráis Luz. Todo lo que tocáis queda impregnado de Luz. Así que, a cualquier alimento, ya sea líquido, sólido o pastoso, que vayáis a ingerir, poned Luz en él. “Ah, pero ¿cómo lo hago?”
Cada uno de ustedes irradia Luz. ¿No la irradia? La irradia hacia los demás. La irradia hacia el planeta. ¿No sabe cómo irradiarla hacia sí mismo? Qué interesante. Pues simplemente irradie Luz. Como dirían los maestros, a estas alturas del camino, ya tienen que saber hacerlo muy bien.
Así pues, emanad Luz hacia la comida antes de ingerirla. Hacedlo. Adquirid este hábito. No lleva tiempo. Solo tenéis que poner las manos sobre la comida y emanar Luz. Observad cómo la Luz sale de vuestras manos. Y veréis la diferencia en vuestros cuerpos. Esto no es tan diferente de lo que ya conocéis. Es solo una sugerencia, como he dicho.
Para hacer una pequeña prueba, coged una fruta. Tenéis muchas en vuestro planeta. Una sola fruta. Irradia Luz hacia esta fruta durante unos segundos. No hace falta mucho. No es el tiempo lo que hará que funcione. Es la calidad de vuestra Luz, no la cantidad. Envuelve esta fruta en Luz, en vuestra propia Luz, y luego cómetela. Acuérdate de mí en ese momento, porque estoy seguro de que me dirás algo al respecto.
Traducción: Rita Silvana Monteiro
Revisión: regiani Maria Bugalho


