¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡SOY KUTHUMI!
Traigo conmigo una ola de mucho Amor, de mucha esperanza y de equilibrio.
Muchos se preguntarán: «¿Pero cómo puede haber equilibrio en un mundo tan turbulento?». Entiendan: la Tierra está ascendiendo; ustedes están ascendiendo. Todo el Planeta se encuentra en un movimiento constante y continuo de mucha Luz. Esta Luz está produciendo cambios en todos; no solo en quienes creen en el proceso. En todos.
Todos están invitados a la introspección, a cuestionar muchas cosas. Muchos están aceptando esta invitación y comienzan a replantearse conceptos, enseñanzas, dogmas; todo lo que ya han aprendido. Como si algo hubiera nacido con gran fuerza en sus corazones y los hubiera impulsado a abrir los ojos, a ver todo de una manera diferente.
Muchos se sienten incómodos. No quieren mirar. Están tan cómodos, tan inmersos en este contexto, que no quieren molestarse en mirar nada, en cambiar, en ver nuevos caminos. Estos no comprenden a los que se despiertan. Las actitudes varían mucho. Pero se niegan a participar en esta «farsa», como ellos mismos la llaman a menudo.
No creen en nada y no aceptan que quienes los rodean piensen de manera diferente. Creen que todos están locos. Una catarsis colectiva. Un inconsciente demasiado poderoso que los vuelve locos a todos. Pero les aseguro, mis hermanos, que cada uno de los que hoy los rechazan, los discriminan, los agreden, los amenazan, siente algo; algo que no pueden explicar: una incomodidad, como si una criatura les royera el corazón y tuvieran que prestar atención a sus movimientos. Es decir, mirar su corazón.
La gran mayoría vive solo en la mente, atada a conceptos, a las modas, a las distracciones. Al mundo creado para distraerlos. Admiran a quienes aparecen, los idolatran, quieren seguir su camino. No importa cómo ese que aparece logró llegar allí. Y les aseguro que, en la gran mayoría de los casos, no ha sido por un camino iluminado.
Los que dominaron a este planeta aún siguen hoy día dominando las finanzas del Planeta. Empobrecen cada vez más a los que no siguen sus órdenes. Provocan los conflictos, ¿Y por qué? Porque necesitan seguir teniendo el control. Nadie se les puede oponer.
Así que ustedes están en medio de este caos. Y a muchos de ustedes les gusta toda esta energía; les gusta todo este proceso de dominación, de desequilibrio, sin importar a quién se pisotea, a quién causa hambre, a quién causa muerte.
Piensen en este grupo como una frecuencia; una frecuencia muy negativa que aún domina el Planeta. Y muchos, esos que no quieren pensar en nada, se dejan seducir por todo lo que se les ofrece: por el dinero fácil, por los logros a cualquier precio. Y les digo: están siendo absorbidos por estas energías de tal manera que será muy difícil escaparse de ellas.
Por lo tanto, es necesario que cada uno de ustedes que se autodenominan «despiertos» esté verdaderamente despierto y atento. Es imposible abandonar este mundo, porque los ha envuelto de tal manera que no hay cómo huir. Pero pueden observarlo desde fuera.
Imaginemos que este mundo fuera como un gran organismo, informe, oscuro y caótico, con tentáculos externos que intentan buscar cada vez más personas para alimentarlo. Porque cada persona que se une a él, lo alimenta.
Pero él también es poderoso. Y es casi imposible permanecer en este planeta sin tener una conexión con él, porque los creó así para que todos dependieran de él. Y hoy, la conexión, total, directa que tienen con este gran organismo es a través de sus dispositivos. Así es como se conectan a él y cómo mantiene el control sobre ustedes.
Así que les pregunto: ¿Qué desean? ¿Permanecer despiertos, pero cada vez más absorbidos por esta energía? ¿Estar conectados a ella 18 horas al día? Piénsalo. Piensa en la energía que le están suministrando, porque cuanto más conectados estén, más lo alimentan. Y él se vuelve cada vez más poderoso.
Muchos en este momento me preguntan: «¿Pero no tenemos otra opción?». Y les digo: Lo sé. Porque todo está conectado a dispositivos. Lo entiendo, todos lo entendemos. Pero necesitas sabiduría, astucia. Ustedes se han despertado. Has despertado. Ya no están dentro del organismo. Lo saben. Conocen el poder que tiene. Y muchos se protegen, no se dejan llevar, se distancian.
Entonces, ¿qué es importante? Ser muy consciente del tipo de conexión que quieres tener con él. ¿Es una conexión profesional? Muy bien. Mantén la conexión profesional. Ahora bien, cuando se vuelve personal, ahí es donde surge el gran problema. Porque él te involucra cada vez más, trayéndote cada vez más de lo que te agrada, de lo que buscas, de lo que realmente querías. Y entonces no pierdes la oportunidad.
“¡Guau! ¡Llevo tanto tiempo deseando esto! ¡Lo voy a disfrutar!” Y se conecta un poco más. Así que, tienes que ser inteligente. Tienes que “dar un basta” a esta influencia.
No puedo pedirte que abandones tus dispositivos, porque formas parte de un mundo donde ellos mandan. Pero te garantizo que muy pronto muchas cosas cambiarán. Y ustedes tendrán que aprender a vivir sin ellos. O ustedes serán consumidos por ese gran organismo.
Pero entonces me preguntas: “Pero es mi trabajo. Conozco gente a través de ellos”. La gente se siente atraída por tu energía, no por el dispositivo. ¿Qué irradias en este momento? ¿Irradias una vida próspera, un camino iluminado, muchos clientes, muchas ventas? ¿O eres una persona desesperada, buscándolos uno por uno, demostrándole al universo que no crees en tus propias capacidades? Y entonces te entregas a todos los trucos que existen para conseguir un cliente.
Así que te lo repito: los clientes se sienten atraídos por tu energía. Si dudas de tus capacidades, nadie vendrá. Y quienes vienen, no vienen por lo que has puesto allí; vienen por tu energía. Tu energía los atrae. Y así te encuentran. «Ah, pero es a través de los dispositivos». Pero están en tu frecuencia. Los atrajiste porque vibraban en tu frecuencia.
¿Así que quieres tener muchas ventas, muchos clientes? ¡Vibra! ¡Vibra eso!. Cree en tu poder. Cree en lo que tú haces. Y entonces tendrás muchos clientes, muchas ventas.
Ustedes vienen entendiendo todo malo. Y ellos quieren precisamente eso: que te involucres cada vez más; sí, que entres cada vez más en ese organismo, para que puedan controlarte cada vez más.
Y entonces te digo: ¿Cómo es este control? Piénsalo. No es trayéndote más clientes. Es haciéndote encontrar maneras de hundirte cada vez más, porque crees que así conseguirás más clientes.
Así que, mis hermanos, el camino es muy simple. Vibren la prosperidad. Vibren la abundancia. Creen en su trabajo. Creen en lo que tú haces. Todo lo demás, el universo se encargará. No la fuerza de ese organismo.
Pueden creer lo que digo o no. Es su decisión. No, no les pido que cambien toda su forma de trabajar hoy. Solo les pido que tengan discernimiento. Equilibrio. Especialmente en su vida personal. No se dejen llevar por tantas cosas bellas y maravillosas que les transmite, porque solo se estarán dejando envolver por esa gran red.
Y esta se centrará cada vez más en su punto débil. Y te enredarás cada vez más en ella. Observen sus acciones recientes. ¿Les han traído equilibrio o desequilibrio? ¿Se sienten abrumados por las tareas o tranquilos, en paz con el tiempo para pensar y recibir? Piensen. Observen el camino que están creando. Porque las tentaciones son muchas. Y crees que cediendo a las tentaciones te ayudarás a tí mismos. Tengan cuidado, cada vez se involucran más. Y el desequilibrio aumenta porque no se sienten capaces de manejar todo lo que han logrado, pues creías que era bueno. Pero era solo una cosa más que añadir a tantas otras que ya tienen que hacer. ¿Es eso lo que buscan? No lo creo.
A menudo, poco es mucho. Dense tiempo para recibir. Porque cuanto más ocupados estén, menos espacio tendrán para recibir. Y esos clientes, esas ventas, no se concretan. Porque no se dan espacio para tener buenas ideas. Para irradiar al Universo exactamente lo que desean.
Todo tiene que estar en equilibrio, mis hermanos. Escuchen atentamente lo que he dicho. Y muchos de ustedes encajarán en el proceso.
Traducción: Ingrid Elena S. Schnoor Nunes
Revisión: Regiani Maria Bugalho

