Hermanos míos, soy un arcturiano.
¿Y por qué he venido aquí para responder a esta pregunta?
En el Universo se nos conoce como una de las razas más avanzadas tecnológicamente. Conocemos todo lo que existe en el Universo, incluso lo que se está creando en vuestro planeta.
No tenemos mucho que decir sobre A o B, quién está al mando y quién no; eso no es relevante. Solo tenemos que decir lo siguiente:
En las noticias se difunden muchas cosas, como que la IA lo controla todo, que hay inteligencias artificiales que están adquiriendo conciencia propia y adoptando comportamientos que no se les han programado. Yo os digo lo siguiente:
El ser humano aún no tiene esa capacidad, porque cualquier forma de inteligencia es creada por el hombre, no surge de la máquina, y aún no tiene esa capacidad, no aquí, en este planeta.
Así pues, lo único que se consigue es generar miedo, generar la sensación de que no tendríais control alguno frente a un gran dominio tecnológico. Pero se os olvida lo siguiente: del mismo modo que hoy controlamos vuestras armas nucleares, también podemos controlar cualquier cosa.
Entonces, aunque un ser de una dimensión muy elevada llegara aquí con toda la tecnología y el conocimiento necesarios para crear algo que supuestamente tuviera esa propiedad, ¿en qué situación nos encontraríamos? Eso no se permitiría, porque ¿cuál sería el objetivo? Destruir a la raza humana, una vez más, y eso no lo vamos a permitir; así que no os dejéis llevar por las noticias sensacionalistas de que la IA está dominando el mundo.
Y os diré una cosa a muchos de ustedes: hoy en día, la tecnología tiene muchas facetas, y muchas de ellas suponen mejoras para el ser humano, como numerosos diagnósticos que vuestros médicos no son capaces de realizar y que ella ya está llevando a cabo, o muchas cirugías robóticas, totalmente libres de errores. Esto es algo que ni Internet ni las noticias difunden.
Así pues, la IA tiene un lado positivo, muy positivo.
Es lo mismo que ocurre con tu internet. Internet fue creada por la Luz; Internet es un medio muy parecido al que utilizamos para comunicarnos, pero ha sido tergiversada, ha sido contaminada por las acciones de quienes controlan el planeta, pero Internet está ahí, ayudando a todo el mundo; estudiáis, hacéis muchas cosas gracias a lo que hay en ella. Así que tiene su lado positivo.
Hoy en día, puedes hablar con alguien de cualquier parte del mundo, ¿eso es algo positivo o no? Pues bien, del mismo modo, la IA tiene su lado positivo, pero, como todo, también tiene sus inconvenientes.
Así que no temáis en absoluto hasta dónde pueda llegar. Puede llegar tan lejos como ellos quieran, pero nosotros no lo permitiremos, entendedlo bien. No estamos dando vueltas por el planeta, como ha dicho Kalighal antes, paseando o jugando a las cartas; cada uno de nosotros tiene una función, es como si cada uno de nosotros fuera un ojo que observa el planeta, y somos millones de ojos que observan cada paso. Estamos conectados a todas sus redes; conocemos cada dato que circula.
Ah, ¿podríamos ayudar en muchas cosas? Podríamos, pero seguimos con la misma historia de siempre: la humanidad tiene libre albedrío, así que no podemos hacer nada.
Ustedes tienen que dar siempre el primer paso, pero hay pasos y pasos, y si se dan ciertos pasos, nosotros intervenimos. ¿Por qué creéis que aún no ha estallado la tercera guerra nuclear? ¿Por falta de voluntad? No, eso no falta. Es porque, en cada intento, lo frustramos, solo por eso, pero ellos siguen intentándolo y nosotros seguimos cumpliendo con nuestro papel.
Así pues, hermanos míos, no temáis nada; estamos vigilando todo lo que ocurre, las 24 horas del día. Nada causará ningún tipo de daño a la raza humana, no a ese nivel. La raza humana pasará por lo que cada uno tenga que pasar; tampoco podemos hacer nada al respecto, pero en todo lo que sea provocado por el hombre, ahí sí que podemos intervenir.
Así que no temáis, no es maligna como muchos proclaman. «Ah, viene del mal». No, es una inteligencia que existe en todo el Universo y que fue traída por la Luz, pero siempre existe la otra cara, que contamina todo lo que hace la Luz, eso es todo. Utilizadla, ayuda en muchas cosas, ayuda en vuestro día a día; solo hace falta sentido común, y muchos humanos logran ir más allá del sentido común, logran enredarse en ilusiones; entonces, no podemos hacer nada, es la creencia de cada uno, es la elección de cada uno. Eso es todo lo que tenemos que aportar.
(Con cama)
Bueno, este tema nos concierne de nuevo, así que seguiré por aquí.
Hermanos míos, ¿hasta qué punto creéis, sinceramente, que vuestros gobiernos invertirían, en este momento, en ofreceros algo así?
Entonces, a menudo se oye decir: «Ah, porque tal gobierno lo está reteniendo para luego liberarlo». Se parece mucho a lo que dijo Saint Germain hace un momento: ¿será solo para unos pocos?
Entonces, siempre serán la élite, los poderosos, los ricos y los gobernantes quienes tengan acceso. Los pobres, que son los que más sufren, los que padecen más enfermedades y más desequilibrios, nunca tendrán acceso. ¿Es eso? ¿De verdad creéis que todo el proceso que se está llevando a cabo en todo el planeta sería así?
Así pues, existe la posibilidad, como ya sabéis, de que aterricemos en el planeta, de que establezcamos contacto. Esto es real, pero no os fijéis en las fechas. Como dijo Saint Germain, las fechas generan expectativas, y las expectativas generan decepciones y una pérdida de confianza. Así que no os fijéis en las fechas, sucederá. Y todo depende del movimiento humano, porque, si es necesario, será mañana, y si todo se mantiene en calma, podría ser dentro de muchos años. Todo depende del movimiento humano, de la propia elección de la humanidad.
Pues, vamos allá.
Así pues, existe nuestra contribución aquí en la Tierra, y para que esto suceda, para que las camas medicinales lleguen al planeta, tienen que llegar a todo el planeta, no solo al país A o al país B, porque el país A se crea poderoso, eso no existe. Así pues, o llegan para todos o no llegan para nadie.
Imaginemos, pues, que muchas naves —a las que llamaré «naves-hospital», porque así es como las llamamos— aterricen en el planeta y, gracias a ellas, se pueda atender a muchas personas al mismo tiempo, en cualquier lugar del planeta, sin desesperación, sin elitismo, sin distinción entre ricos y pobres, gordos y delgados, altos y bajos: todos tendrán derecho a ello.
Eso es Luz: no llegar a un solo país y quedarse todo allí, eso no existe.
Así pues, lo primero es que los humanos nos acepten. ¿De qué serviría colocar una nave en cada esquina del planeta, con muchas camas médicas, y llamaros diciendo: «Venid, venid, venid a trataros»? ¿Creéis que la gente iría? Sería un caos, porque todo el mundo huiría.
Por lo tanto, es necesario un trabajo de concienciación y, en primer lugar, de aceptación, para que, poco a poco, esto vaya sucediendo. Del mismo modo que decimos que vamos a estar con algunas personas, invitaremos a otras a que lo conozcan, y estas personas empezarán a difundir el proceso. Así, poco a poco, lo iremos ampliando, pero no solo en un lugar, sino en todo el planeta, porque todo el planeta está enfermo.
No es que el país A o el B sean privilegiados; todos, en este planeta, necesitan tratamiento, todos, porque primero tenéis que ser descontaminados de todo lo que tenéis dentro de vuestros cuerpos; tenéis demasiados metales en vuestros cuerpos que deben eliminarse. Así pues, estos son los tratamientos que podemos ofrecer, pero poco a poco; no puede hacerse de una sola vez ni en un solo lugar.
Así pues, sí que tenemos la intención de curar a todos los habitantes del planeta Tierra. Si hoy pudiéramos aterrizar nuestras naves y atender a cada uno de ellos, lo haríamos, pero, por desgracia, no es así como va a suceder, porque no sería aceptado. Se necesitan muchas demostraciones para que la gente crea en lo que estas camas son capaces de hacer. No hay nada que no puedan hacer, porque funcionan con nanotecnología.
Así que lo único que tengo que deciros es: esperad, pero no os creáis esos rumores de que el país A o el país B se lo está guardando para lanzarlo en el momento oportuno. ¿Por qué solo un país? Pues eso no es cierto.
Sí, existen y sí, llegarán a la Tierra, pero tendremos que ir poco a poco. La gente no va a aceptar así, de la noche a la mañana, subirse a una nave para hacer algo, porque tened por seguro que dirán: «Ah, vamos a traer algunos ejemplares, ¿quién va a participar?». ¿Hace falta que responda? Los mismos de siempre. ¿Y creéis que la gran élite os dejaría participar a ustedes, al pueblo? Es obvio que no. Así que no puede ser así.
Se necesita otra forma de conciencia, algo de lo que la humanidad aún no dispone hoy en día.
Pues bien, todo a su debido tiempo.
Llegarán, pero en el momento adecuado.
Traducción: Regiani Maria Bugalho
Revisión: Ana Maria Souza

