¡Queridos hermanos del Planeta Tierra! ¡SOY EL MORYA!
No se aferren a la secuencia de seres que se presentan. No seguiremos la secuencia del Código de Luz. Vendremos según seamos definidos para cada día. No se aferren a eso. Simplemente sean receptivos y abiertos a recibir la energía que llegue.
Busquen, mis hermanos mantener el equilibrio. Cuando digo equilibrio, me refiero a todos los aspectos: en los pensamientos, en las palabras, en los gestos, en la comida. Busquen seguir un camino de luz. No fuercen demasiado lo que se debe hacer. Treinta segundos de conexión profunda son más importantes que media hora con la mente divagando.
Tengan presente esto. Lo que importa es la calidad de lo que se hace, no el tiempo. Muchos de ustedes se imponen a sí mismos, dedicando mucho tiempo a un ejercicio. Pero analicen ese tiempo invertido, si estuvieron presentes de forma efectiva todo el tiempo. Yo les digo que no lo estuvieron.
Mantenerse en equilibrio, en la Presencia Divina, no es fácil para ustedes. Porque la mente tiende a divagar, a recordar compromisos, a recordar asuntos pendientes; y todo esto aparece mientras estás en la Presencia Divina. Por eso me siento obligado a decirte que si esto sucede, ya no estás en la Presencia Divina.
Para estar en la Presencia Divina, hay que aquietar la mente. La Presencia Divina no está en la Tercera Dimensión, sino en la Quinta. Por lo tanto, si tu mente inquieta te habla y llama tu atención, regresas a la Tercera Dimensión. Te desconectas de tu Presencia Divina. Ustedes deben ser conscientes de esto.
El ejercicio más importante para mantener el equilibrio es la respiración. Así que, cuando sientas que tu mente empieza a divagar, respira; haz cualquier ejercicio de respiración. «¡Ah, pero si pienso en mi respiración, me alejo de la Presencia Divina!». ¡No! Porque respirar es un acto de Luz; es el acto de ponerse Luz hacia adentro. No estarás vagando tu mente. Estarás enfocado en algo que te mantiene en esa frecuencia.
Así que, cuando sientas… debes ser muy rápido. Cuando te des cuenta de que vienen pensamientos, comienza una secuencia fuerte de respiraciones. ¿Y qué es una secuencia fuerte? Respiraciones profundas. No cortas. Deben ser profundas!. Y entonces verás, poco a poco, cómo el cerebro aprenderá que cada vez que intenta mostrarte algo, tú lo interrumpes. Esto es un ejercicio, mis hermanos!, que si hecho a diario, con constancia, lo llevarán al éxito: mantenerse el tiempo que sea en la Presencia Divina. ¡Pruébenlo! Pruébenlo y verán la magia ocurrir.
Hoy compartiré con ustedes un tratamiento muy sencillo. Colóquese dentro de una esfera de Luz Azul. Basta con que imaginen que alrededor de ustedes hay una esfera de Luz Azul. Respiren dentro de esta esfera siete veces, profundamente. Notarán que la Luz de la esfera es absorbida por sus respiraciones.
Este ejercicio les brindará equilibrio, fuerza y paz a cada uno de ustedes. Prepárense. Pueden hacerlo tantas veces como deseen, en cualquier lugar. Y lo mejor de todo, no necesitan estar en la Presencia Divina. Solo piensen en la esfera azul.
Y no lo olviden, mis hermanos, la Marcha continúa hacia la Luz. Nada ha cambiado. Deben mantener la conciencia y la determinación. Y tengan la certeza de que alcanzarán la Quinta Dimensión. ¡Creanselo!
Traducción: Ingrid Elena Sánchez Schnoor Nunes
Revisión: Ana Maria Souza



