Ahora, respira profundamente varias veces e intenta vaciar tu mente.
Coloque sus manos en forma de oración, delante del pecho.
Coloque la tabla delante de usted, apoyada sobre una mesa o sobre su regazo, y abra las manos para contener el planeta entre ellas.
Observa cómo gira el planeta. Siente su energía en tus manos.
El planeta es un ser vivo, tiene vida, tiene Luz, y todo el Amor que el planeta siente por ustedes es inmenso, inagotable, inquebrantable.
Repite conmigo:
“Amo el planeta Tierra.
Amo todos los alimentos que me da el planeta.
Amo toda el agua que bebo.
Amo el aire que respiro.
Amo a todos los animales que existen en este planeta”.
Me encanta la frescura de los árboles.
Me encanta el sabor de las frutas.
Amo cada rincón del planeta en el que puedo estar en paz.
Gaia y yo somos uno.
Gaia y yo somos uno.
Gaia y yo somos uno.
Estoy agradecido por todo lo que recibo de este planeta.
Estoy agradecido por todas las experiencias que he vivido en este planeta.
Estoy agradecido por estar aprendiendo, en este momento, a amar cada vez más este planeta.
Estoy agradecido por cada día que permanezco aquí.
Estoy agradecido por las alegrías que recibo.
Estoy agradecido por la Luz que Gaia me trae.
Estoy agradecido por formar parte de la estructura de este planeta.
En este momento, todo el planeta está envuelto en un aura de Luz Blanca.
A esta aura se suma todo el Amor que emanáis.
Y, en este momento, esta aura de Luz Blanca se expande y envuelve a cada uno de ustedes.
Ustedes y Gaia sois uno.
Sientan la energía y el amor de Gaia por ustedes.
En ese momento, la Luz comienza a disminuir, a disiparse, y ustedes vuelven a ver el planeta entre sus manos.
En este momento, no importa si no lo ves, una imagen del planeta vendrá a tu mente. Presta atención. ¿Qué punto del planeta destacará para ti en tu mente?
Repitan todos:
«Yo emano Amor y Luz para (nombre del lugar)».
Repítelo siete veces.
En este momento, el planeta comienza a disiparse entre sus manos y el envío de Luz finaliza.
Coloca las palmas de las manos sobre la tabla para finalizar el envío de Luz.
Gracias, hermanos, por este momento.
Traducción: Regiani Maria Bugalho
Revisión: Ana Maria Souza


