¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡SOY SERAPHIS BEY!
Tened siempre en vuestros corazones la certeza; nunca la duda. La duda conduce a muchos caminos, a muchas elecciones. ¿Y cuál es la elección correcta? ¿Cuál es el camino correcto? Aquel que os muestre vuestra Esencia Divina.
La Luz está llegando a este planeta con máxima intensidad. El planeta ha alcanzado el punto más cercano al Sol Central de Alcyon. Es el momento de reconectarse con su Yo Interior. Es el momento de volverse hacia su Dios interno, que es su Presencia Divina.
Todos ustedes son una pequeña parte de Dios Padre/Madre. Como tales, tienen todo el poder necesario para su propia evolución. No se dejen engañar. El poder no está fuera. El poder no vendrá de ninguno de nosotros. El poder es suyo. Es su poder de entregarse a esa Luz que viene de Dios Padre/Madre. Es ella la que siempre les mostrará el camino; la que nunca les dejará seguir algo que no sea para su evolución.
Pero tienes que escucharla. No te dejes engañar por voces externas. La voz es interna. ¿Cómo saber que la voz no es externa? Entrando en tu corazón espiritual. Todos ustedes tienen este lugar. Un lugar etéreo, en dimensiones superiores, donde pueden conectarse con esta esencia dentro de ustedes.
Este es el camino que hay que seguir en este momento. No es un camino externo, no es un ser externo. Es tú mismo. Busca tu poder interno; tu poder que es pura Luz. Y aprende a escuchar tu voz interna.
Para el tratamiento de hoy, te dejo las siguientes instrucciones:
Siéntate cómodamente. Sí es posible, en la naturaleza, claro. Esté dentro de su casa, de su pequeño castillo, de su pequeño mundo. ¿Y por qué pequeño? Mira su tamaño en relación con el planeta. Puede que sea pequeño físicamente, pero es donde tienes tu morada.
No lo juzgues, ni blasfemes, por donde vives. Estás donde tu alma te ha llevado; tal vez para aprender algunas lecciones, para darte cuenta de algunas actitudes.
Entonces, quédate en tu pequeño castillo. Y envuelve este castillo en una burbuja de Luz Blanca. Como si, desde lo alto, surgieran nubes. Y cada gota de agua que caiga de estas nubes limpiará toda y cualquier energía de baja vibración que haya en este ambiente. Y esto sí, podrá alcanzar a todos los que viven en este mismo castillo.
Haz este ejercicio cada vez que sientas que la energía en tu castillo no está muy equilibrada, y verás la diferencia. No, no crees nubes negras de tormenta. Nubes blancas como el algodón, pero que sueltan agua. Gotas de agua, no una lluvia intensa. Porque cada gota tiene mi energía, y actuará en tu pequeño castillo, en ti y en los demás, con la intensidad necesaria.
Creedme, hermanos míos: sois poderosos, solo tenéis que creerlo.
Traducción: Bernadete Maria Marafon
Revisión: Regiani Maria Bugalho



