Queridos, Yo soy el Arcángel Miguel.
Este Cáliz del Empoderamiento aportará mucha consciencia a quienes tengan el corazón abierto a todo lo que puedan recibir. Pero no crean que obrará milagros. No crean que les despejará el camino a seguir por completo.
Podemos decir que él les provocará un salto cuántico a quienes lo acepten de todo corazón. Pero no obrará milagros. No basta con completar todo el proceso y seguir una marcha de dudas, críticas y juicios. El proceso no se instalará en quienes persistan de esa manera.
Se necesita un corazón puro. Se necesita un corazón iluminado, para que el cáliz pueda iluminar aún más, pero no para eliminar las pruebas, las dificultades. No para cambiar el camino. El camino sigue siendo el resultado de las decisiones.
Tener la capacidad de ver con mayor consciencia. De percibir con mayor claridad cada acto, cada pensamiento, cada palabra. Esto conlleva la evolución. Por lo tanto, en este punto, el cáliz será de gran ayuda. Porque aportará poder de percepción inmenso; como si vieras automáticamente el resultado del pensamiento que acabaste de tener, logrando la oportunidad de cancelarlo, si ese es el caso.
No se arrepientan de haber elegido recibir el Cáliz del Empoderamiento. Pero hay otro lado de la moneda: El del miedo – “Miedo a lo que vendrá, miedo al poder que tendré, miedo a lo que tendré que afrontar; porque cada vez que hago algo así, mi vida se convierte en un caos.»
Te diré esto: “Tu vida se convierte en un caos porque no te fijas en nada”. La alfombra se ha sacudido, el polvo está en el aire. Pero esperas a que se asiente para volver a esconderlo. Y luego, cuando realizas algún procedimiento más intenso, el polvo vuelve a salir. Y lo vuelves a esconder debajo de las alfombras. Por eso tu vida se convierte en un caos. ¡Porque tú no resuelves nada! Los problemas aparecen y los escondes todos debajo de la alfombra.
Así que cada vez que expandas tu conciencia con alguna técnica o procedimiento, todas las alfombras se levantarán, y te asfixiarás con tanto polvo que tú mismo escondiste debajo de las alfombras. Todos los procesos hacen esto: A menudo causan el caos. Pero el caos es parte de la evolución. Porque es cada punto que necesitas examinar y resolver. No sirve de nada realizar mil procedimientos, si no resuelves cada caos que te aparece, todo empeorará cada día. Este es un punto.
Las reglas para el Cáliz fueron muy claras. Pero ustedes son demasiado perezosos para escuchar lo que se dice. “¡Ah, la transmisión en vivo es demasiado larga, no tengo tiempo!”. ¿Qué haces entonces? Preguntas. “Alguien sabrá responder”. Esta es otra forma de esconder el polvo debajo de la alfombra: Es estar la hamaca tomando jugo y preguntando: «¿Qué está pasando en el mundo?». ¡Porque tú no te levantas! ¡Aprende a escuchar! ¡Aprende a buscar tus propias respuestas!
Otro punto: Este, más importante. Algunos de ustedes están cumpliendo otras técnicas cuyos ejercicios son como una meditación. Esta duda es pertinente porque tú quieres continuar con tus ejercicios, pero también quieres tener el Cáliz.
Así que les doy la respuesta más sencilla de todas: Escucha a su Presencia Divina. Porque Ella sabe si tú tienes la capacidad física y emocional para manejar dos procesos o más al mismo tiempo. No seré yo quien les responda. No será esta que habla quien responda. Cada caso es diferente.
Así que, escuchen a su Presencia Divina. Ella los conoce mejor que nadie. Por lo tanto, les responderá. Ahora aprendan a aceptar la respuesta. Como sueles decir, «no pagues por ver». ¿Qué pasará? Eso es de cada uno. Depende de cada persona. No hay reglas. No hay castigo. Solo existe lo que tu cuerpo no soporte.
Así que, mis hermanos, para quienes aceptaron mi invitación de participar en el Reto del Cáliz, no escondan el polvo bajo la alfombra. Hay que aspirarlo y limpiarlo. Y entonces, darán un importante salto cuántico en su caminada.
Hemos planteado aquí algunos retos. Pero algunos de ustedes piensan que es absurdo completarlos todos. Por eso, el reto de hoy volverá a estar relacionado con sus dispositivos. Para quienes no lo recuerden, busquen el primer reto. Las reglas están ahí. Pero esta vez, tendrán que permanecer durante una hora al día sin tocar su dispositivo. En cualquier momento. Una hora.
Para quienes trabajan, dejen el reto para cuando lleguen a casa, después del horario del trabajo. Entonces, guarden su dispositivo para que ni siquiera lo miren. Es un proceso de desconexión; así que ustedes no pueden mirar el dispositivo.
Ustedes piensan que todo esto es innecesario y sin sentido. Sería muy bueno que cada uno de ustedes supiera el mal que está en sus manos. El mal que está en manos de sus hijos. Pero pronto lo sabrás. Todos lo sabrán. Así que comienzen el proceso de desconexión. Les ayudará en el futuro de muchas maneras. Sólo aguarden.
Y para el tratamiento de hoy, les dejo lo siguiente: Llena un vaso con agua. Puede ser filtrada. Y déjalo al sol. ¿No hay sol? El día está luciendo. Los rayos solares llegarán al vaso. Puedes cubrirlo, no hay problema. Solo no uses nada de plástico. No es una botella, es un vaso.
Al final del día, bebe esta agua. Y di lo siguiente:
“Que la energía del sol, que está en esta agua, ilumine mis pasos y mis caminos”.
Solo eso. Y tomen el agua. Y para concluir, quiero dejarles una advertencia. Nos vemos mañana. No el miércoles. A la misma hora. ¡Mañana!
Traducción: Ingrid Elena Sanchez Schnoor Nunes
Revisión: Regiani Maria Bugalho



