¡Queridos! ¡YO SOY EL ARCÁNGEL MIGUEL!
Una vez más, estamos aquí, reunidos.
Hermanos míos, nada de lo que se está diciendo es nuevo. Hace mucho tiempo que os venimos diciendo que tengáis cuidado con los juicios, que tengáis cuidado con las críticas, que tengáis cuidado con las opiniones preconcebidas, con las ideas preconcebidas, ideas que se repiten como un loro, que repiten todo lo que decís.
Por eso, es necesario que cada uno, en este momento, lo olvide todo y escuche únicamente a su corazón. No importa la opinión ajena; no vivís para los demás, vivís vuestro propio camino. Así pues, no importa lo que digan los demás, lo que piensen; el otro es el otro y tiene su propio camino, ustedes tenéis el vuestro, así que tomad vuestras propias decisiones, pero que sean decisiones inteligentes, decisiones conscientes.
Suelo utilizar la balanza como símbolo, y me gusta mucho la palabra «equilibrio». Así que os diría que, siempre que tengáis dudas sobre qué hacer, vayáis poniendo en cada plato de la balanza los aspectos positivos y los negativos. ¿Ah, no tenéis una balanza en casa con dos platos? Hacedlo en una hoja de papel: en una columna, los aspectos positivos; en la otra, los negativos; y luego veréis claramente el resultado.
El problema es que solo os fijáis en el lado negativo de las cosas; cuando tenéis que elegir algo, siempre elegís lo más negativo, porque es lo que todo el mundo señala, es lo que todo el mundo piensa.
¡No! Tenéis que saber sopesar ambos lados. El ego, en esos momentos, debe estar sumido en un sueño profundo, para que podáis pensar más allá del «yo», más allá del «yo pienso», «yo quiero», «yo decido», «yo creo», «yo creo», todo es «yo», «yo», «yo», «yo», «yo». Cuando lo correcto sería el todo, el todo, el todo.
Ese es el gran problema de la humanidad: pensar en todo en términos de «yo». ¿Esto me conviene? Entonces lo haré. ¿No me conviene? No lo haré, pero ¿y si es bueno para todo? ¿Renunciarás a tu postura?
Es lo mismo, os pondré un ejemplo: una familia que se reúne y tiene dos platos entre los que elegir, para que todos puedan comer. Hay que elegir uno, no se pueden elegir los dos. Entonces, todos eligen y gana el que tú no querías, ganó la mayoría. ¿Qué haces? ¿Te quedas sin comer porque te enfadas un poco? ¿Porque no se eligió el plato que tú querías? Entonces, te quedas con hambre, te comportas como un niño terco y caprichoso que dice «no, no, no y no» y no come, porque no era lo que tú querías. ¿En algún momento te has considerado el todo? El todo ha sido mayoría, así que hay que saber aceptar las decisiones del todo, no solo lo que tú quieres.
Ese es el gran problema: ustedes siempre queréis que pase lo que queréis, pero ¿lo quieres todo? No, el todo no lo quiere, pero eres tú quien lo quiere, así que tiene que ser lo que tú quieres. Eso es ego.
Hay que saber aceptar otras decisiones. Nadie tiene la verdad absoluta y nadie puede dominar a nadie. Otro problema de la humanidad es que ciertas personas creen que pueden dominar a quienes son sus subordinados. Nadie puede dominar a nadie; cada uno tiene su forma de pensar, sus propias decisiones.
Así que todo está mal, es lo único que puedo decir. Habéis construido un mundo totalmente erróneo, en el que lo que es bueno para el conjunto nunca triunfa, porque siempre existe el «yo», y muchos no aceptan que no sea lo que ellos han elegido lo que vaya a triunfar, sino, mejor dicho, lo que no han elegido. Esto es muy complicado, hermanos míos, es muy complicado.
Estamos observando todo y hemos visto muchas cosas feas, muchas cosas erróneas. Ya han caído muchos velos, ya han caído muchas máscaras, pero muchos no quieren ver más allá de las máscaras; prefieren seguir mirando con el velo delante, no quieren ver la verdad. Y no me refiero a lo que va a pasar dentro de poco, me refiero a todo: el planeta, a las decisiones que tomáis respecto a todo. Siempre es así: las decisiones siempre son las que os complacen y, a menudo, por terquedad, no aceptas la opinión del conjunto porque la vuestra no ha sido aceptada. Es complicado esto. Hay mucho ego de por medio, hay mucho «yo», es lo que más oigo: «yo, yo». Parece un mantra que todo el mundo repite, pero nadie piensa en el conjunto.
Es impresionante el descontento con aquello que sería tan bueno para todos, pero la mayoría no lo quiere porque busca satisfacer su ego. Si todos pensaran al unísono, en conjunto, todo sería diferente; las cosas sucederían con más transparencia, con más calma, pero no: cada uno quiere pensar por sí mismo, sólo en sí mismo; es el ego el que lleva la batuta. Así pues, las decisiones determinan los resultados, y todos tienen que aceptar las decisiones tomadas, pero como ya hemos dicho, para la Luz nada cambia; la Luz seguirá actuando en todo el planeta de cualquier modo. Solo os pido que observéis que el equilibrio en el planeta pende de un hilo, porque los velos han caído para muchos. Muchos prefieren no creer que el velo ha caído, quieren seguir viviendo de la forma que más les convenga. Está bien, pero muchos están despertando, muchos están viendo lo que había detrás de los velos, y el equilibrio se está desvaneciendo.
Por desgracia, hermanos míos, solo puedo decir que la tendencia es a empeorar, porque la gente se está revelando al ver tantas cosas erróneas que antes no veían. Se han quitado las alfombras, la suciedad está al descubierto y ahora todos pueden ver lo que se ocultaba. Así pues, el equilibrio se está desvaneciendo en muchos puntos del planeta, por eso os pedimos: irradiad luz, irradias Amor. En primer lugar, para Brasil, sí. Vivís aquí, ¿vais a pedir Amor para otro país? No, tenéis que pedirlo para el vuestro, en primer lugar. Llegará el momento en que pidamos Amor y Luz para el planeta, pero, por ahora, que cada uno se ocupe de su propia casa. Pues bien, llenad este país de Amor y Luz.
¿Qué ventaja tiene esto? Que el desequilibrio que se produce ahí fuera no llegue hasta aquí, porque las energías negativas están sueltas, están actuando con mucha fuerza. Así pues, si emanáis Amor y Luz, alejaréis esas energías de este país. ¿O es que no queréis eso? ¿Queréis ver aquí dentro el mismo desequilibrio que está ocurriendo ahí fuera? Espero que no, que queráis que el país se mantenga en equilibrio y que todos sus habitantes estén seguros, conscientes y tranquilos, porque si las fuerzas negativas actúan, hermanos míos, el resultado no será nada bueno.
Así pues, haced lo que podáis: emanas Amor, emanando Luz, emana energia sanadora, emana todo lo que podáis y queráis para Brasil, para que se mantenga fuerte y equilibrado, y nada le afecte. Que las energías que vienen de fuera lleguen aquí y no se instalen, porque la vibración estará alta. De lo contrario, la energía se acopla, se equilibra; forma parte de la naturaleza. No diré que no pasará nada, pero será leve si mantenéis la energía alta. Ahora bien, si no es así, las energías se igualarán a lo que hay ahí fuera.
Así pues, emanas amor, emanando luz, para que el país siga equilibrado, tranquilo, pacífico y sin problemas. Este es nuestro objetivo; muchos están confundiendo las cosas. No nos preocupan vuestras decisiones; la elección es de cada uno; quien sea elegido será acogido por la Luz, sea quien sea, y la Luz seguirá cumpliendo su papel.Si quien entre lo hará, si se dejará llevar por la Luz o no, eso ya es otra historia, como decís ustedes. No nos preocupa eso, no confundan las cosas; el problema es mucho mayor, y está ahí fuera, no aquí dentro. Así que dejad de confundirlo todo, dejad de pensar mirando solo hacia ustedes mismos.
Es lo que ya dije aquí una vez. Ir a la Quinta Dimensión no es meterse en una cueva y esconderse del mundo entero, es saber posicionarse en cada momento, es estar en medio del caos y saber mantenerse íntegro. Eso es estar preparado para la evolución. ¿Esconderse? ¿Aislarse del mundo? No. ¿Qué experiencia vas a tener en la hora «H»? Ninguna, porque no te has dejado involucrar.
Por eso, hay que saber mantenerse en medio del caos, no esconderse. Así que intentad saber qué ocurre en el planeta; no penséis que aislarse de todo es lo correcto, porque no lo es. No se trata de estar al tanto todo el tiempo, todos los días, a cada instante, pero sí es importante saber qué ocurre.
Así pues, hermanos míos, cuando pedimos Amor y Luz, es para equilibrar el país. Las decisiones que toméis no afectarán en absoluto el camino de ascensión del planeta. ¿Podrán generar algunos obstáculos? Quizás, quizás sí, quizás no, pero, sin lugar a dudas, la Luz sabrá eliminar cada uno de ellos. Eso es todo. Y pase lo que pase, mantén los elevados, no bajéis la vibración porque no se haya satisfecho vuestra voluntad. Cuidado con el ego. Acallad el ego. Será lo que tenga que ser; no sirve de nada enfadarse ni vengarse, no sirve de nada; será lo que ya está escrito, y ustedes aceptaréis los resultados.
Manteneos elevados, independientemente del resultado que haya; pensad en el conjunto. Si todo el mundo se enfada, ¿qué vibración mantendrás aquí dentro? ¿Queréis igualar al mundo de ahí fuera?
Entonces, no importa el resultado; lo que importa es vuestro papel dentro del país, dentro del equilibrio del país, pase lo que pase. Ese es vuestro papel. No vivís gritando: «Soy un pilar de luz. Soy un pilar de luz». Y cuando os pedimos que seáis Luz, ¿preferís vibrar con ira, odio y conflicto? ¿Es eso lo que queréis? ¿Qué pilar de Luz sois ustedes? Todo está mal.
Así que aprended a ser pilares de Luz. ¿Qué ocurre a vuestro alrededor? Ah, no importa, tú eres un pilar de Luz y, como tal, emanas Amor y Luz, no sentimientos negativos.
Despertad, muchos están perdiendo el camino por tonterías, por convicciones. ¿Es eso cierto? ¿Vas a tirarlo todo por la borda? ¿Todo el camino que se ha recorrido? Pero es la elección de cada uno: si quieres tirarlo todo por la borda, hazlo; sumérgete en la masa hirviente que hay allí en el centro, date un buen chapuzón y quédate allí, porque te costará salir.
Así pues, que cada uno de ustedes ponga en práctica lo que ha aprendido. Sed Luz, sed Amor, y no importa el resto; lo que importa es el todo, y en este caso, el todo es el país.
Así pues, elevad la vibración del país, no lo hundáis aún más; hay que elevarlo, no hundirlo. Por eso, pensad en el conjunto, dejad de mirar solo hacia ustedes mismos. Quien vive, vive en función del conjunto, porque las normas son para todos; no son únicas, no son solo para ti, son para todos. Así pues, pensad en el conjunto, pensad en elevar, equilibrar, aumentar la vibración, traer Amor, traer Luz, traer amistad, traer alegría al conjunto, y que todos vivan esos sentimientos.
Olvidad el resto, no alimentéis la ira ni el odio, porque, de lo contrario, vuestro camino se perderá rápidamente, ya que el odio es un sentimiento muy poderoso. El amor eleva la vibración rápidamente. ¿Y el odio? Baja la vibración rápidamente. ¿Es eso lo que elegís? Muy bien, pero luego no os quejéis, porque, más adelante, os daréis cuenta de si mereció la pena actuar de esa manera. ¿Mereció la pena? Yo os responderé: No merecerá la pena, porque solo pensaste en ti mismo, no pensaste en el conjunto.
Así pues, quien siga pensando solo en sí mismo, caerá estrepitosamente y se quedará allí enredado con la masa, porque hoy en día hay que pensar en el todo, no en uno mismo. Por eso, sabed tomar vuestras decisiones, sabed elegir qué tipo de camino queréis seguir. Quien define tu vibración eres tú, así que, si quieres vibrar alto, vibra alto. «Ah, pero mi entorno no vibra». ¿Acaso vives para tu entorno? Tú eres tú, y cuanto más alto vibres, más repercutirá en tu entorno, y ese entorno que no vibraba alto empezará a vibrar; esa es la ley.
Entonces, ¿por qué vas a rendirte solo porque estás solo? Ah, ¿te vas a mezclar con la masa? Luego no te quejes.
Así pues, hermanos míos, irradiad Amor y Luz a este país, para que se mantenga en equilibrio y lejos de la avalancha que se avecina.
Ya os lo he dicho, hermanos míos: se avecinan tiempos difíciles. Muchos no lo creen, muchos piensan que hablamos mucho y actuamos poco. No podemos hacer nada; no somos de alardear ni de publicar nuestros logros en Internet.
Todo lo que se está haciendo está dando frutos, y pronto veréis esos frutos. Ahora bien, si creéis que no es así, no puedo hacer nada al respecto, no voy a convenceros de lo contrario; vuestro corazón os lo dirá, pero dejemos de dar vueltas al tema, tengo algunas cuestiones que plantear.
Ella ya ha dicho que no sabía si yo iba a hablar hoy, pero lo haré. ¿Cómo podría dejarlo para más adelante? Pero prefiero, como a muchos les gusta decir, soltar la bomba.
Bueno, como ya se había dicho y prometido, el Encuentro de Brasilia ya está fijado: el 27 de febrero. ¿De acuerdo? Pues prepárense, porque muy pronto podrán empezar a organizarse.
El año que viene solo tendremos dos encuentros nacionales. Así que, recordémoslo, para que no quede ninguna duda.
El de Brasilia era un encuentro regional de este año que, aunque estaba previsto que se celebrara por estas fechas, no ha tenido lugar precisamente porque las fechas coincidían con períodos en los que no podemos actuar. Muy bien. Ese es un problema nuestro, no voy a quedarme aquí explicándolo, no fue así y punto. «Ah, pero podría haber sido en noviembre». No, se ha pospuesto para el año que viene, así que la fecha es el 27 de febrero.
Como ya he dicho, habrá dos encuentros nacionales, a los que todos tendrán que desplazarse para asistir. La idea era que fuera un lugar lo más céntrico posible del país. Ella y yo, sí, los dos juntos, sacamos el mapa, fuimos de aquí para allá, y llegamos a un punto. «Pero, ¿cómo es eso, mi Arcángel? ¿No eres tú quien elige?». Hermanos míos, puedo ser un general, pero no soy un dictador.
No todo es como esperamos. Entonces, os digo lo siguiente: tendremos un encuentro en una ciudad, una ciudad de la que nadie ha oído hablar nunca, una ciudad minúscula, en la que no cabrán todos, que no tiene condiciones para nada, que no tiene internet, pero la quiero allí. ¿De verdad? ¿Haría yo eso? No, ¿verdad? Porque pienso en el conjunto, pienso en ustedes. La verdad es que tenía algunas ideas, y fuimos analizando la posibilidad de algunos lugares, pero lo que quería, y así será, es que fuera algo muy cerca del centro del país. ¿Y por qué? Porque necesitamos afianzar el centro del país. ¿Es difícil de entender? Creo que no. Poner allí un portal magnífico para equilibrar Brasil en su conjunto. Será maravilloso.
Entonces, nos pusimos a elegir la fecha. No hay fechas fijas para los portales y, como he dicho, tengo que pensar en el conjunto. Habíamos pensado en julio, pero entonces ella me informó de que julio es un mes en el que todo el mundo viaja y los precios se… ah, es una palabra difícil, los precios se disparan, así es más fácil. Bueno, como pienso en el conjunto, cambiamos la fecha y ha quedado un poco mejor.
Así que quedó el 5 de junio, prácticamente dentro del Portal. Muy bien. Ahora bien, ¿dónde? Será en Palmas, en Tocantins. Y no, no sirve de nada quejarse: «Ah, ¿por qué no aquí?, ¿por qué no allá?, aquí no es el centro», ni nada por el estilo. Ya está decidido, y punto; no hay forma de cambiarlo, ya se está organizando todo con este fin.
El segundo será en una región del país que también necesita más apoyo de Luz. Hemos creado un gran Portal en la frontera entre países, en las cataratas. Bajaremos un poco más, llegaremos a Florianópolis.
En cada lugar se abrirá un Portal, muy cerca uno del otro, pero que aportará el equilibrio a esa región; es necesario. La fecha también está muy cerca del Portal, el 11/12, similar a la de este año. Así pues, ya está definido, ya se os ha informado; esperad, porque mañana ella dirá algo al respecto, y todo comenzará de nuevo.
Ocurrirán muchas cosas el año que viene, muchas cosas serán diferentes. No, no diré nada por ahora. Las canalizaciones continuarán, eso no cambia, porque es la única forma que tenemos de hablar con ustedes. Así pues, esto continúa, aunque no sé cómo será; habrá cambios.
Estoy viendo algunas cosas que no me gustan, así que haré cambios. Muchas cosas se han quedado en el camino; han ido cambiando, cambiando, cambiando, y se han quedado en el camino. Así que, o lo terminamos de una vez por todas, o lo retomamos; aún lo decidiré, pero habrá cambios para el próximo año.
Es necesario que cada uno de ustedes ya se haya comprometido consigo mismo a saber cómo seguir adelante; ya no nos necesitáis como muletas. Entonces habrá cambios, esperad. Este año ya hemos cambiado algunas cosas.
Así pues, todo dependerá de cómo se desarrollen los acontecimientos, pero seguiremos aquí, informándoos siempre, aportando siempre energía, elevando siempre la energía de todos.
Ella aún no sabe nada, no le he dicho nada, pero todavía vamos a hablar, porque, como he dicho, no soy un dictador, todo se hace de mutuo acuerdo. Su camino está cambiando mucho, y lo entenderéis muy pronto.
Así que hay que seguir el ritmo. Ella está recorriendo un camino bastante iluminado, por lo que hay que mantenerla en ese camino iluminado; no puedo mantenerla en un camino que ya no forma parte de su trayectoria. Por eso, es necesario un cambio, es necesario que las cosas adopten otras formas, otras líneas temporales. Lo repito. Todo seguirá igual con las canalizaciones, eso no cambia, pero muchas cosas a su alrededor cambiarán; ella se está preparando para ello y nosotros también, tanto yo como Sananda.
Así que, simplemente, vivid cada día. Y esperad las novedades que vendrán; creo que os gustarán, pero no estoy aquí para complacer a nadie, estoy aquí para hacer lo que es correcto, lo que es necesario para servir a la Luz. No tengo otro propósito; que le guste a quien quiera, y siempre ha sido así; quien me conoce lo sabe, nunca he cambiado.
Así pues, sigamos nuestro camino, pero habrá cambios.
Y espero, hermanos míos, sinceramente, que cada uno de ustedes sepa situarse en la vibración que habéis alcanzado con vuestro camino, porque muchos se están perdiendo, muchos están, según he oído, cansados de hacer tanto y no ver nada.
Por eso, diría lo siguiente: quien camina con el corazón, quien deja que la Luz le guíe, quien se deja llevar por la corriente y sigue el curso del río, dudo que esté cansado, porque la vida ha dado un salto. Ahora bien, si estás cansado, es porque tu vida ha seguido igual. ¿Y por qué ha seguido igual? Porque tu vibración no ha cambiado. ¿Y por qué no ha cambiado tu vibración? Porque no lo has hecho con el corazón, lo has hecho por seguir la corriente: «Ah, todo el mundo va, yo también voy».
Así que, para aquellos que están cansados, es una pena, porque habéis perdido tiempo, de verdad, habéis perdido mucho tiempo, porque quien siguió con el corazón, hoy mira su vida y dice: «Cuántas cosas han cambiado», porque la vibración ha cambiado. Ese es el premio, ese es el regalo de quien elige crecer, evolucionar. Por lo demás, no puedo decir nada más, es elección de cada uno, pero espero sinceramente, repito, que cada uno de ustedes, que os decís pilares de Luz, irradias Luz, irradias Amor, dejéis de juzgar, dejéis de criticar, dejéis de señalar con el dedo, dejéis de creer que sois los dueños de la verdad.
Sed pilares de Luz, sed Amor y sed Luz, eso es todo lo que espero de ustedes, nada más.
Traducción: Bernadete Maria Marafon
Revisión: Regiani Maria Bugalho


