¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡SOY ASHTAR SHERAN!
Nada tengo que revelar que no sepan ya. Nuestro contacto se acerca, y estamos preparando a todo el planeta para este evento. Ustedes, que forman parte de todo este proceso, que ya conocen la historia completa, que no temen a nada, confían en nosotros, serán de fundamental importancia después del evento.
Les hemos dicho a lo largo del tiempo que no intenten convencer a nadie, que no intenten cambiar la opinión de nadie, que no intenten adoctrinar a nadie. Es necesario que cada ser humano comprenda y perciba sus propias creencias, limitaciones, actitudes y hábitos para que la evolución pueda ocurrir.
Se han acostumbrado a no creer en nada que no pudieran ver, en nada que no pudieran tocar. Creen en mitos, idolatran a algunos seres, veneran a otros, pero no creen en las fuerzas espirituales; especialmente en aquellas que provienen de ustedes mismos.
Muchos no creen en el poder que poseen. Creen que la Luz está afuera, en el cielo, no en sus corazones. Y así podría seguir citando miles de ejemplos, demostrándoles a ustedes, a quienes llamamos los despiertos, las innumerables razones para no intentar cambiar a nadie.
Tener el conocimiento, ¡la certeza!, de que no están solos en el universo, no es solo un hecho nuevo. No es solo algo extraordinario, algo que se ha descubierto. Es la ruptura de creencias; es la ruptura del ego que la mayoría de los habitantes de este planeta albergan: «Soy único en el Universo».
¿En qué momento creció este ego de esta manera? Como si el mundo fuera solo este planeta. Y esto fue fomentado, enseñado. El derrumbe de esta creencia será como una avalancha, porque hará que muchos piensen: «¿Todo lo que aprendí es una mentira? ¿Fue todo lo que me dijeron una mentira? ¿En quién confiaré ahora?». Este será el punto clave del desequilibrio en el Planeta.
La revuelta será inmensa. Les hago una pregunta en este momento: ¿Te gusta que te engañen, que te mientan? Por supuesto, todos responderán: «¡No, no me gusta!». Entonces será este sentimiento de decepción, revuelta, ira, lo que se instalará en el planeta.
Se preguntarán: ¿Por qué nos mintieron? ¿Por qué nos hicieron creer que éramos los únicos en el Universo?». Y, por supuesto, las respuestas llegarán. Y serán las más absurdas posibles. Incluyendo que no estamos aquí para defender el planeta, para liberarlos, sino para dominarlos; para convertirlos en un pueblo esclavo. En otras palabras, contarán su propia historia. Y muchos la creerán.
Y entonces toda esa revuelta, esa ira, desaparecerá momentáneamente. ¿Pero… y el tiempo? ¿El tiempo? Como saben, es un gran sanador. Porque traeremos muchas cosas beneficiosas a la humanidad. Y aquellos que no creyeron del todo en las respuestas se dejarán involucrar; se darán cuenta de que no pretendemos dominar ni esclavizar a nadie. Al contrario, les brindaremos alivio del dolor, alivio del sufrimiento, equilibrio para sus vidas. ¿Dónde estará entonces la verdad? La duda volverá a cernirse sobre el Planeta.
Les digo esto: No se preocupen por nosotros. No llegaremos aquí y seremos recibidos pacíficamente por todos. Pero no se preocupen; ya conocemos este juego. Lo hemos jugado muchas veces, en muchos lugares del universo, y hemos salido victoriosos en todos ellos. También tenemos nuestras estrategias. Y le mostraremos al mundo, al planeta, a sus habitantes, nuestras intenciones.
Habrá provocaciones, habrá engaños. Sí, habrá mucha cosa. Pero nada prevalecerá, porque nada puede derrocar la verdad. La verdad trae consigo la paz. Muchos dirán: ¿Cómo es posible, ¡paz?! El planeta estará sumido en el caos». Entonces les explico: La verdad trae paz al corazón que la acepta. La paz no penetra en el corazón dubitativo. El corazón debe abrirse a la verdad. Y cumplirá su función.
Así que, cuando al comienzo de esta reunión les dije que ustedes serían piezas importantes en todo el proceso, ¿dónde radicaría esa importancia? En mantener el equilibrio; en recibir la verdad; en la amplia sonrisa al mirarnos.
Cada uno de ustedes tiene un mundo a su alrededor. Muchos saben en qué ustedes creen. Hoy los llaman locos, enfermos y, para los ancianos, seniles; pero verán en sus rostros la paz, la alegría de conocernos, porque sabemos que muchos de ustedes anhelan esto. Y nos conocerán.
Y la paz, la alegría, serán tan intensas que pensarán: «¡Dios mío, se ha vuelto completamente loco!». Pero entonces se darán cuenta de que siguen siendo los mismos; sin embargo, con la certeza de sus creencias. Eso basta. Y poco a poco, se acercarán, preguntarán al respecto, les pedirán que cuenten más historias.
Y entonces llegará el momento en que cada uno podrá contar su jornada; toda su evolución, toda su marcha. Y quién sabe, atraerá a otro hermano a la evolución. Pero es así como gradualmente socavarán lo que difundan a través de los medios.
Las mentiras no duran mucho. Y si se mantienen firmes, íntegros, dando un paso adelante en la marcha cada día, atraerán a muchos a su alrededor. Y entonces, sí, podrán ejercer con eficacia el título de Pilares de Luz. Porque mostrarán un camino. Guiarán a muchos seres desde la ignorancia existencial hacia la Luz del Universo. ¿Están listos? ¡Imagino que sí!, entonces, espérennos. Tengo un invitado importante aquí.
Queridos hermanos y hermanas, ¡SOY KALIGHAL! Hoy estoy aquí, junto con Ashtar, para traer un mensaje de esperanza y mucha Luz. La fiesta está lista. Preparen la suya, porque venimos. Serán parte de nuestra celebración. Y nosotros seremos parte de la suya. Espérennos. Venimos. No tardaremos, estaremos allí.
Eso es todo, mis hermanos. No piensen que los hermanos galácticos no están también ansiosos; porque muchos no conocen a los seres de este planeta. Ellos también están ansiosos. Así que será un tiempo de gran celebración. ¿Ustedes quieren vivir este momento? Entonces prepárense.
Traducción: Ingrid Elena S. Schnoor Nunes.
Revisión: Regiani Maria Bugalho

