¡Queridos hermanos de este precioso planeta azul!
Muchas veces estamos a vuestro lado. Muchas veces estamos lejos. ¿Y quiénes somos? Os han acostumbrado a creer solo en aquello que tiene nombre, en aquello a lo que podéis recurrir en un momento de desesperación. Algo sin nombre es algo que no existe. Es algo sin sentido. Así es como pensais. Pero os puedo asegurar que aún os queda por delante un largo camino de aprendizaje.
Cuanto más elevada es la dimensión, más elevadas son las energías. Son energías compuestas esencialmente de Luz. Luz y conciencia. Luz e inteligencia. Luz y Amor. Por eso no tenemos nombre. Somos simplemente una conciencia de la decimocuarta dimensión.
Como he dicho, a menudo estamos a vuestro lado, a cada uno de ustedes, aportándoos inspiración, orientación o, simplemente, nuestra energía para sacaros de un camino que no está muy iluminado. ¿Y qué es lo que nos atrae? Vuestra energía, vuestro camino.
Digamos que, con cada peldaño que subís en la escalera de la evolución, establecéis nuevos contactos, tenéis acceso a nuevas energías y a seres que ni siquiera podéis imaginar. Forma parte de nuestra misión estar al lado de todos aquellos que están evolucionando, dependiendo del peldaño en el que os encontréis.
Todas las energías del universo existen para formar parte de todo. No somos energías estáticas, inmóviles, sin función. Existimos para elevar a aquellos que están evolucionando. Existimos para mantener nuestra dimensión y las dimensiones inmediatamente inferiores cada vez más iluminadas y fuertes.
Podríamos decir, pues, que rebajamos nuestra vibración para poder estar más cerca de quienes lo necesitan. Y en este proceso, la energía que perdemos es absorbida por alguien. Nada se pierde en el universo. Es como si donáramos un poco de nosotros mismos a cada uno de ustedes.
Así que hoy no tendréis nombres. Pero, para que haya un título en este vídeo, podéis llamarnos «Energías Cósmicas». Y comprended que sois nuestros hermanos, porque todos en el universo somos hermanos, creados por Dios Padre/Madre. No importa si unos tienen forma física, otros no, o si son solo energías, o si son solo planetas; todos somos hermanos, en el sentido más amplio de la palabra.
Así pues, a menudo tenéis intuiciones, grandes ideas; ideas que cambian el rumbo de la humanidad; grandes descubrimientos. Son ideas iluminadas procedentes de dimensiones superiores. Es nuestra contribución al desarrollo de los planetas que así lo necesiten.
En este momento, no somos un individuo, somos una gran energía. Para que os resulte más fácil entenderlo, somos como una gran esfera de energía. Lo suficientemente grande como para envolver este planeta y dejar en cada uno de ustedes energías de amor y buenas ideas.
Así que, después de escuchar este mensaje nuestro, prestad atención a las ideas que os surjan. Porque os dejaremos muchas, para facilitaros el camino. Serán como pequeños atajos que os llevarán a niveles más altos con mayor rapidez. Creo que os gustarán.
Así que limitaos a observar las ideas que llegarán. Y sabed que hemos sido nosotros. Esta gran energía de Luz, de Amor, que envuelve este planeta en este momento y deja ideas de elevación y superación para todos. Cada uno absorberá la cantidad proporcional a su camino.
Los que están a un nivel más elevado recibirán más ideas. Los que están a un nivel menos elevado, muy pocas ideas; pero las recibirán. Porque no hacemos distinciones. La diferencia es proporcional a la energía de cada uno. Eso es todo.
Estamos muy agradecidos de poder estar hoy aquí con ustedes y de poder compartir tantas ideas. Esperamos que las aprovechéis y sigáis avanzando por el camino de la evolución. ¡Siempre!
Traducción: Regiani Maria Bugalho
Revisión: Ana María Souza


