¡Queridos hijos e hijas de este hermoso planeta! ¡YO SOY MARÍA!
En este momento envuelvo una vez más este hermoso planeta en mi manto, trayendo Amor, Luz y paz a los corazones.
Es importante, hijos e hijas míos, que confíen en su propio camino. Miren a su alrededor. Muchos no necesitan ir muy lejos para ver a seres que no creen en nada, que no aceptan nada, y que siguen creyendo y viviendo en la pura Tercera Dimensión.
Ahora mírate a ti mismo, mira tu camino. En este momento, ese mismo ser ya no está a tu lado; tú estás muy adelante; te ves enorme, casi como un gigante. Míralo ahora. Se ve chiquito, muy lejos de ti. Es importante que esta sensación no te distraiga de tu camino.
Estas personas ya no están a su lado. Puede que estén físicamente cerca, pero los caminos son totalmente diferentes, sobre todo en cuanto a la vibración. Es necesario que comprendan que el camino que han elegido los está llevando lejos; y que muchos no volverán a su camino.
Esto es el desapego, el respeto por la decisión de cada alma. Cada una sigue el camino que quiera. Cada alma elige evolucionar o no. Pero lo que hemos dicho desde el inicio de este viaje es que nunca te aferres a nadie. No vale la pena.
Tu elección te llevará por un camino. La elección del otro lo llevará por otros caminos. Nadie irá junto. Nadie permanecerá junto, excepto los niños. Aun así, aquellos que están aquí en el planeta, evolucionados, cuyos padres no los acompañan, no se quedarán, no permanecerán con ellos. Entiendan, hijos e hijas míos, que estos niños vinieron con un propósito y conocen cuál es. Y ese propósito no incluye permanecer al lado de quienes no vibran como ellos.
No lo consideren algo malo o despiadado. Ah, hijos e hijas míos, ustedes no saben nada. Todavía se aferran a conceptos y creencias muy erróneas, pero con el tiempo aprenderán. Lo importante en este momento es dejarlo atrás; es poner en práctica el desapego hacia todo y hacia todos.
No se aferren a los bienes materiales porque mañana tal vez ya no existan. Muchos los pierden de un momento a otro. Y se rebelan, blasfeman. ¿Pero por qué? Porque es parte del aprendizaje. Muchos me preguntarán: “Pero mamá, ¿Aprender a través del sufrimiento?”. Y yo les respondo: Solo así aprenden. Palabras: Ustedes no cambian. Como suelen decir, necesitan sufrir en carne propia para aprender.
Ahí está. Se trata de un inconsciente colectivo muy fuerte, en el que creen que para evolucionar necesitan sufrir, sufrir, sufrir. Y ustedes mismos provocan eso en sus caminos. Por eso, son almas libres. No pertenecen a nada ni a nadie. Y es así como deben mirar hacia adelante. Repitiendo siempre: “¡Soy libre! ¡Soy libre! ¡Soy libre!”
Los sentimientos puros, donde solo hay Amor, no se acaban. Nunca. Son eternos. Pero cualquier otro vínculo es dañino para ti y para el otro. Así que ha llegado el momento de liberarte de esas conexiones. Ha llegado el momento de ser libres, por completo, dejando que la Luz y el Amor guíen el siguiente paso.
Es la confianza en la corriente, es la confianza en lo que está por venir; el camino que elijas recorrer será lo importante. Sigan caminando, hijos e hijas míos. No se aferren a nada ni a nadie, y dejen que la corriente los guíe. Porque aquellos que se entregan a la corriente llegarán a donde desean en su camino. Y aquellos que se niegan a hacerlo permanecerán en la Tercera Dimensión, en otro orbe.
Hijos e hijas míos, no se desvíen del camino. Sigan el camino con ahínco y determinación. Y nada los sacará del camino, salvo sus propias decisiones. Así que miren hacia adelante, manténganse firmes en el camino. Desapéguese de todo y de todos. Y verán cuán maravilloso es ser libre, totalmente libre.
Traducción: Kely Neri
Revisión: Regiani Maria Bugalho

