¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡YO SOY MAITREYA!
En este momento, en este preciso instante, que no es el momento tal y como ustedes lo entienden, sino el aquí y ahora; veo cómo el planeta Tierra se ilumina; cómo se convierte cada vez más en una inmensa bola de Luz, mucha Luz.
No se desanimen nunca. El camino a menudo puede parecer sin sentido o sin resultados. Pero eso se debe a la visión limitada que tienen de ustedes mismos.
Cuando un alma decide evolucionar, se convierte en una gran…, como diríais ustedes, una esponja, que busca absorber Luz donde sea posible. A esto se suman las propias decisiones, las técnicas, los aprendizajes, los cambios de comportamiento y de pensamiento. Todo ello atrae cada vez más Luz.
No lo olvidéis: el planeta está siendo inundado de Luz, procedente del Gran Sol Central. Y cuanto más preparados estéis para absorber esta Luz, más se absorberá. Así es como funciona todo. Absorbes y atraes aquello que emanas. Por lo tanto, si estás recorriendo un camino iluminado, atraes cada vez más Luz y brillas cada vez más.
Cada uno de ustedes que forma parte de este gran (para ustedes pequeño) grupo de humanos que se han entregado a la Luz, aún necesita creer más en sí mismo. Cada ser del universo está creado a imagen y semejanza de Dios Padre/Madre. Pero no es a imagen y semejanza tal y como ustedes lo entienden. Es la imagen en poder; es la imagen en Amor puro.
Tenéis poder: el poder de la creación. Mirad el mundo que habéis creado. Es como si fuera una gran masa. Id añadiendo ingredientes y, si de algún ingrediente se añade de más o de menos, la masa no saldrá perfecta. No habéis sabido dosificar el propio poder que tenéis. Os habéis entregado a todo lo que se os ha presentado, entendiendo que debíais vivir todo lo que necesitabais vivir, sin pensar en las consecuencias.
Así pues, tenéis el poder; el poder de crear y, sobre todo, el poder de elegir aquello que queréis vivir, aquello por lo que queréis pasar. Cada momento que habéis vivido fue la creación de algún instante en el tiempo; creado por ustedes mismos. Esta es la gran verdad y muchos siguen empeñados en no creerla. Porque piensan que nunca elegirían el sufrimiento; sería una elección extremadamente errónea. Por eso no aceptan que han creado la vida de sufrimiento y dolor que tienen hoy.
Pero voy a afirmarlo una vez más: esta vida la habéis creado ustedes. “¿Y cómo se crean el dolor y el sufrimiento?” En primer lugar, con la falta de respeto hacia el propio cuerpo. No amáis sus cuerpos. Pensáis que son máquinas, que podéis meter en ellos todo lo que queráis y que todo está bien. ¿Qué elecciones alimentarias habéis hecho y seguís haciendo hasta hoy? ¿Qué sentimientos sembráis y qué frutos dan? ¿Qué acciones habéis llevado a cabo, habéis provocado y que hoy están dando sus frutos?
Así pues, el dolor y el sufrimiento no llegan como castigo, no surgen de la nada, sino que provienen de sus propias decisiones y acciones. Entended esto. Todo lo que os sucede tiene una razón. Nada carece de sentido. Nada es fruto del azar. El azar no existe.
Por eso os diría que, al cambiar sus decisiones, acciones y pensamientos, se iluminan. Por supuesto, cambiando a mejor. Y se van iluminando cada vez más. Y van percibiendo y sintiendo la actitud que deben tener, el camino que deben seguir. Y con ello, la suma de todos ustedes, que sois seres iluminados, muy iluminados, ilumina el planeta.
Gaia ha sentido en todo su cuerpo todo el Amor que habéis estado irradiando hacia ella. Los acontecimientos están ocurriendo, y Gaia está logrando liberar mucha energía, aunque no de una forma tan brusca como sería necesario si no fuera por la Luz que estáis irradiando y difundiendo por todo el planeta.
Comprended que habéis hecho mucho. A muchos les puede parecer que todo sigue igual. La vida no ha cambiado mucho. Pero entended que todo es proporcional a su entrega. Si os entregáis por completo a la Luz, la Luz estará por completo en su camino. Siempre estará proporcional a lo que emanen. Si emanan poco, absorbemos poco. Si emanan mucho, absorbemos mucho.
Así que comprended que nada se desperdicia, nada se queda por el camino. Sus bolsas de energía no quedan dispersas por el universo, permanecen en ustedes. Así que, hermanos míos, sabed elegir; sabed cómo aplicar el poder de la creación que tenéis. Dejad de emanar cosas malas. Sed soñadores.
Presten atención: la Luz brilla con intensidad en el planeta. Los sueños nacen de la Luz. Así que sueñen. Olviden las quejas, los problemas, a la gente. Contemplad el Gran Sol que brilla ante ustedes y decid lo que queréis vivir, lo que queréis sentir. ¿Qué vida quieres vivir? Y observad cómo ese Sol lo absorberá todo. Este es el poder de la Creación, a partir de la Luz. Tuya propia creación, y la Luz actuando para su materialización.
“¡Ah, eso es imposible!”, dirían muchos. Pero yo os pregunto: ¿por qué no intentarlo? ¿Por qué no probar esta creencia de que lo que piensas se hace realidad? Ahora bien, ten mucho cuidado, porque la Luz no analiza si eso será bueno o no para ti.
Así que, si imaginas algo que no sea bueno, luego tendrás que lidiar con ello, y no será nada agradable. Por eso, aprende a saber qué pedir, qué emanar y qué elegir. Y aumentad cada vez más sus luces. Y, en consecuencia, la Luz del planeta Tierra.
Traducción: Rita Silvana Monteiro
Revisión: Regiani Maria Bugalho

