¡Queridos hermanos de este hermoso planeta! ¡SOY UN SER DE MARTE!
La trayectoria de cada planeta en el universo obedece a las Leyes Universales. Obedece al ritmo creado por Dios Padre/Madre: nacimiento, evolución, ascensión. Cada planeta, cada orbe, pasa por este proceso en algún momento de la línea del tiempo.
Nuestro camino en Marte no fue diferente al que está atravesando ahora su planeta. Pasamos por nuestra fase de la Tercera Dimensión y hoy nos encontramos en la Quinta. No puedo afirmar que pasamos por los mismos procesos por los que ustedes pasan hoy, porque son historias completamente diferentes. Y, en realidad, no viene al caso lo que pasamos o dejamos de pasar.
Mi visita aquí hoy tiene como objetivo traer un mensaje de Amor y de mucha, mucha admiración.
Todos nosotros en el universo somos hermanos. Hermanos, creados por Dios Padre/Madre. Sí, estamos siguiendo de cerca la evolución del planeta Tierra. Este planeta ya ha provocado importantes desequilibrios en el universo y, desde entonces, hemos comenzado a observar con mucho más cuidado y mucha más atención.
Así que hoy en día ya no vemos al planeta Tierra como una amenaza, tal y como lo veíamos hace algún tiempo. Se le está vigilando constantemente y, sobre todo, se le está preparando para su ascensión. Muchos de nosotros estamos en los cielos de su planeta, cumpliendo una parte de la misión que se nos ha asignado. No importa cuál sea esa misión; la estamos cumpliendo con mucho amor, con mucha alegría.
La alegría en nuestro corazón es enorme cuando somos conscientes de que muchos seres del universo ascenderán. Todos nos sentimos profundamente extasiados por el proceso en sí mismo, al saber que estos hermanos han logrado superar todas las etapas necesarias para la evolución.
Así pues, el mensaje que traigo, como he dicho, de admiración, se debe precisamente a las decisiones que están tomando muchos habitantes del planeta Tierra. La elección de la evolución.
ustedes se están preparando para ascender en la materia. Con conciencia, con un cuerpo que llevar con ustedes. Esto es increíble. Y solo la mente amorosa de Dios Padre/Madre podría pensar en algo así. No teman. No habrá sufrimiento durante la ascensión. Dios Padre/Madre nunca haría eso.
Lo que ustedes necesitan, sí, es iluminar cada vez más sus sombras, porque son ellas las que causan la densidad en sus cuerpos. Y será esta densidad la que les provocará cierta incomodidad en el momento de la ascensión, porque no podrán llevársela consigo.
Así pues, continúen este camino de purificación, de crecimiento, como seres; no solo como seres humanos, sino como seres del universo. Como seres que estarán preparados para formar parte de todo este gran grupo que existe hoy en día. Os admiramos, sí, por el valor, la fuerza y la determinación que han tenido al elegir la evolución.
El planeta Tierra no es un planeta fácil, pero lo están consiguiendo. Están superando todo aquello que les impedía evolucionar. Por eso son merecedores de nuestra admiración, de nuestra amistad. Del Amor, ni siquiera digo nada, porque es el sentimiento que todos los que están a su alrededor están emanando. Su planeta hoy es una gran bola rosa de tanto Amor que se le envía.
Así que, hermanos míos, estén seguros de que están ganando muchos amigos en todo el universo. Y tendrán mucho, mucho que descubrir y mucho que aprender. Y tengan por seguro que cada uno de nosotros que sea elegido para ello tendrá el mayor placer en recibirlos y en mostrarles todo lo que deseen.
Entendemos que ustedes parecerán niños que llegan a un gran parque para divertirse. Y creedme, el parque de la Quinta Dimensión es inmenso. Aquí hay mucha diversión. Quizá no del modo en que ustedes imaginan. Pero siempre estamos extremadamente alegres y felices. Y esto es lo que queremos transmitirles. ¡Bienvenidos a la Quinta Dimensión!
Traducción: Manuel Vargas
Revisión: Ana Maria Souza


