¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡YO SOY MARÍA MAGDALENA!
Podemos decir que no me gusta mucho estar transmitiendo mensajes constantemente. Prefiero trabajar entre bastidores, elaborando los planes para salvar a la humanidad, para salvar a cada ser humano de sí mismo.
El tiempo ha aportado muchas cosas positivas a la humanidad. Habéis sabido crecer, habéis sabido escucharnos, y la Luz se ha extendido por el planeta a lo largo de eones. No ha sido solo la no-luz la que ha crecido. La evolución, la propia evolución del planeta, es obra de la Luz. Cada alma inteligente y altamente preparada que ha llegado aquí ha traído nuevos rumbos, nuevos conocimientos, que habéis sabido aprovechar muy bien.
Sin embargo, todo está dirigido por seres que no están tan iluminados. Y no sienten Amor por ninguno de ustedes en el planeta. Lo que os sucede a ustedes no les conmueve ni les importa. Pero no los juzguéis. Como ya han dicho muchos, ellos poseen Luz. Muy apagada, sin fuerza, pero poseen la Chispa Divina.
Pero esta época de dominio está llegando a su fin. Y aquellos que se han alineado efectivamente, de forma totalmente contraria a lo que he dicho hasta ahora, con todo aquello que no aporta Amor, ni paz, ni equilibrio, recibirán la retribución de sus actos. No hay ningún tipo de juicio, solo actúa la Ley del Retorno, según la cual todo lo que haces te volverá a ti mismo.
Así pues, hermanos míos, todo parece carecer de sentido, de rumbo. Muchos incluso piensan que no somos muy claros en lo que hacemos, porque no lo demostramos, no lo mostramos; solo hablamos. A ustedes os han enseñado que necesitáis ver para creer. Así que ahora os encontráis en el momento de simplemente creer y sentir con el corazón.
Los ojos están en el corazón. Es el corazón el que dice si lo que decimos te llega o no. El tiempo, no el tiempo lineal, sino este tiempo que estáis viviendo, traerá muchas verdades que llegarán de diversas formas. Y, cada vez más, todo se convertirá en una especie de confirmación de todo lo que ya hemos dicho. Esperamos que, con ello, aquellos que aún dudan puedan dar el paso por sí mismos, porque no escuchan a sus corazones. Solo escuchan lo que se dice ahí fuera.
El objetivo final de cada uno de nosotros es que, cuantos más seres evolucionen, más importante será para el universo, ya que la carga de energía de Luz será cada vez más intensa en este planeta, facilitando todo el proceso para Gaia y llevando a más y más y más personas a la Quinta Dimensión. Este es nuestro propósito.
¿El objetivo principal es liberar al planeta? Sí, pero junto con él, a todos aquellos que estén preparados. Y cuantos más, mejor.
Sabed tener vuestras propias opiniones. No os hagáis ilusiones. No os dejéis llevar por las opiniones ajenas. Cada uno debe llegar a sus propias conclusiones. No os dejéis llevar por lo que parece tan obvio. Desconfiad. Nada es obvio para ellos. Lo hacen todo a escondidas.
Por eso hay que estar siempre atentos y con el corazón abierto. Atención a aquello en lo que ponéis el foco, porque con todo aquello en lo que ponéis el foco, os conectáis. Así que atención y corazón, para saber si aquello en lo que habéis puesto el foco es verdaderamente de la Luz. Quien está en la Luz, no teme nada. Quien está al servicio de la Luz, no teme nada. Así que no temáis nada.
Estad preparados, cada vez más preparados, para las verdades que están por llegar. ¿Cómo llegarán? No de la forma habitual. Llegarán para ser verdades. No para que nadie las manipule. Estad preparados, hermanos míos. Las verdades están llegando.
Por la mañana, antes de empezar el día, al hacer vuestras oraciones, vuestras invocaciones de protección, vuestros agradecimientos, vuestras peticiones, da igual lo que hagáis por la mañana, sed agradecidos. Añadid un agradecimiento: dad las gracias a vuestra alma. Por permitiros a ustedes, a vuestra conciencia, vivir todo esto.
No todo el mundo está viviendo plenamente este proceso. Así que dale las gracias a ella. Dale las gracias a tu Yo Superior por permitirte vivir todo esto. Y vive intensamente cada momento, dentro de la Luz y hacia la Luz.
Traducción: Kely Neri
Revisión:Regiani Maria Bugalho

