¡Queridos! ¡YO SOY EL ARCÁNGEL MIGUEL!
Hoy no haré ningún comentario, solo daré algunas instrucciones antes de comenzar la Meditación del Portal.
Quienes estén lejos y no puedan realizarla ahora, podrán desplazarse en el tiempo diciendo lo siguiente:
«Arcángel Miguel, desplázate a la hora de la Meditación del Portal 05/05, celebrada el 5 de mayo de 2026».
No importa la hora, y serás transportado.
Quienes estén realizando el Ejercicio del Cáliz, sí podrán hacer esta Meditación. Se está haciendo una excepción para esta Meditación, porque es importante para todos ustedes. Por lo tanto, se puede hacer junto con el Ejercicio del Cáliz, sin ningún problema.
Entonces, comencemos la Meditación.
Les pido que cada uno permanezca sentado, deje a un lado los dispositivos, esté presente en el momento, que los pensamientos estén totalmente centrados en este momento.
Es un momento delicado; no me corresponde a mí explicar aquí y ahora el porqué, solo les pido que confíen. La Luz no teme, la Luz nunca se debilita, quienes se debilitan son ustedes.
Por lo tanto, es necesario que cada uno se encuentre en su poder interno en este momento. ¿Y cuál es el poder interno? En vuestra Presencia Divina.
Así pues, os daré unos segundos. No, no os guiaré, porque a estas alturas del camino es más que necesario, es urgente y prioritario que cada uno de ustedes sea ya capaz de establecer esta conexión. Por eso, no os guiaré.
Os daré unos segundos para que todos os conectéis con vuestras Presencias Divinas.
En este momento os llevo a cada uno de ustedes a ese hermoso campo verde.
No importa en qué posición estéis, podéis estar en la primera fila o en la última. Para mí, todos sois iguales, no hay primeros ni segundos, solo hay soldados, mis guerreros, y cada uno se coloca de corazón en su posición.
Esto no es un juego, no es un momento para pensamientos o palabras determinadas. Manteneos en la Presencia Divina. Si vuestra mente insiste en sacaros de este lugar, entonces os aconsejo que os levantéis, os desconectéis de esta Meditación y la hagáis más tarde. No insistáis, no permanezcáis.
Conozco a cada uno de los que estáis aquí en cuerpo y alma, conozco a cada uno de los que estáis aquí, a quienes estáis en la Presencia Divina. Y solo digo que a aquellos que no estén, los estoy retirando ahora, para que aprendan a respetar mis órdenes.
En este momento, frente a este gran grupo, hay un gran Portal, como soléis decir, una gran puerta.
Mirad con atención y veréis un gran muro, como una fortaleza.
La puerta es muy grande, alta y ancha. El día es claro, el sol brilla en el horizonte.
Cada uno de ustedes está recibiendo el sol de Alcyon en este momento, iluminando vuestros corazones y elevando vuestras vibraciones.
Respirad profundamente, sentid toda la energía que el calor de este sol transmite a vuestros cuerpos, limpiando y armonizando todos los chakras, y purificando el aura de cada uno.
En este momento, mantened los ojos cerrados en este gran campo verde, solo escuchad el crujir de la puerta al abrirse. No abráis los ojos, solo confiad.
Todo el grupo atraviesa la puerta. Ahora sí, abrid los ojos en el campo verde, no en vuestra dimensión. ¿Qué veis?
Hay un gran ejército de Ángeles situados al frente. Están tal y como los conocéis, con sus túnicas claras y largas, y sus alas blancas y radiantes. Son Ángeles inmensos, y todos rodean a este gran grupo, y al mismo tiempo abren sus alas.
Del corazón de cada Ángel sale una bola de Luz, que penetra en el corazón de cada uno de los que estáis en este campo verde.
No importa si estáis en la segunda, en la tercera o en la centésima fila, vuestros corazones serán tocados, cada uno por un ángel. Son miles, quizá millones de ángeles.
Recibid todo el amor incondicional que estos ángeles os traen en este momento.
Todos a la vez ahora, batid las alas. Sentid el movimiento del aire provocado por el batir de las alas de los Ángeles. Escuchad el sonido de las alas al batir.
Algunos Ángeles tocan trompetas, y la energía del sonido recorre vuestros cuerpos. Entregáos a este momento.
Yo estoy al frente; no importa si veis o no lo que os estoy diciendo. Vuestras mentes son fértiles; basta con imaginar, y vuestras mentes crearán exactamente lo que está sucediendo.
Clavo mi espada en el suelo en este momento, y la Luz Azul de mi espada penetra en el corazón de cada uno, limpiando todo lo que necesite ser limpiado en este momento, y fortaleciendo a cada uno de los que estáis aquí en este momento.
No importa lo que suceda dentro de 1 minuto, 2, 10, 1000, 100 000 minutos. Es necesario que haya confianza en la Luz, en los Seres de Luz que existen en el Universo.
Es necesaria, hermanos míos, la participación de todos. Estamos llegando a momentos decisivos, y ustedes hacen parte de todo esto.
La Luz Azul que está en el corazón de cada uno os fortalecerá; no permitirá que la duda, la indignación, la rebelión dominen vuestros corazones. Pero esta Luz Azul necesita ser alimentada, y el alimento para ella es vuestra Presencia Divina.
Así pues, cada vez que os conectáis, os alineáis, invoquen o llamen —no importa cómo— a la Presencia Divina, esta Luz se reabastece. Por lo tanto, cuanto más os conectáis con ella, más fuertes os haréis.
Este es mi regalo en este Portal de hoy.
Aquí, dondequiera que estéis, ya sea en la quinta, sexta, séptima o décima dimensión, no importa, la energía de los Ángeles os mantendrá fuertes, libres de toda duda.
Tened por seguro, hermanos míos, que cada uno de ustedes es responsable de su propio camino y de todo lo que ocurre en el planeta.
Es el momento de emanar Amor, no duda, no ira, no controversia, solo Amor.
Y el trabajo que se está realizando aquí hoy es para que seáis fuertes en cualquier situación, para que podáis emanar Amor. Recordadlo.
No os olvidéis de la Luz Azul en vuestros corazones, alimentada por la conexión con la Presencia Divina. Permanecerá ahí eternamente si así lo deseáis, solo tenéis que confiar.
Os pido a todos que cerréis los ojos aquí, en el campo verde.
En este momento, todos sois llevados de vuelta al otro lado de la puerta. Y se oye el sonido de la puerta cerrándose y de las hojas uniéndose.
Los Ángeles permanecieron en la dimensión en la que estaban, pero su fuerza y su energía están con cada uno de ustedes. Es posible que los veáis, porque cada uno de ellos ha elegido a uno de ustedes y permanecerá a su lado protegiéndome y guiándome.
En este momento, os pido a todos que os encontréis para escuchar el nombre del Ángel que está a vuestro lado.
Si no lo has oído, es porque ya no estás en la Presencia Divina, porque todos lo oirán. Y cuando digo que lo oirán, no es que nadie te susurre al oído, sino que el nombre vendrá a la mente de cada uno. No juzguen, ni intenten entenderlo, es el nombre de un Ángel. Guarden este nombre y llámenlo siempre que sea necesario. Permanecerá con cada uno de ustedes hasta el próximo Portal, el 06/06. Así pues, disfrutad de su presencia; cada uno de ustedes tiene uno. Creed, no dudéis.
Es necesario que en este momento cada uno se convierta en adulto, porque muchos siguen comportándose como niños, caprichosos y malhumorados. Convertíos en adultos, el momento lo exige. Mirad cada uno de ustedes vuestro propio camino, olvidado el de los demás.
Estad preparados, hermanos míos, es un momento de responsabilidad, de crecimiento y de evolución. Es necesario elegir qué camino seguir, el camino de la Luz o el camino de la tierra. Es necesario tomar la decisión.
Así pues, disfrutad de un mes con un Ángel al lado de cada uno, y pedidle que os ayude a liberaros de lo que aún os ata a la tierra. Vicios, comida, personas, situaciones, lo que sea, pedidles que os ayuden a evolucionar, a seguir el camino correcto de la Luz. Y pedidle que, cuando os desviéis del camino, os dé un empujoncito, una advertencia: «Oye, eso no está bien, vuelve». Para que empecéis a ver vuestro propio camino.
Esto no es un juego, lo que os estoy dejando es muy serio, y espero que cada uno sepa aprovecharlo, sin bromas ni tonterías, porque si eso ocurre, el Ángel se irá. Porque estoy observando a cada uno.
Tenedlo claro: conozco a cada uno de los que estáis aquí ahora. Mantener al Ángel a vuestro lado dependerá únicamente de ustedes. Respeto, Amor y gratitud, eso es lo que debéis tener; cualquier otro sentimiento hará que perdáis al Ángel.
Así que, entendedlo, aprended a ser adultos. Ya no hay tiempo para juegos, ya no hay tiempo para intentos. Es o no es.
Existe un único camino, el de la Luz. Si lo sigues, el Ángel te sigue; si no lo sigues, el Ángel se marcha.
Así pues, tomad vuestras decisiones y estad atentos a todo lo que os rodea.
Aún no han comprendido lo que ustedes mismos están creando. Se necesita atención, se necesita responsabilidad, para que cada uno evolucione y llegue a donde quiera, o no; la elección es vuestra, no mía.
No pidáis mi ayuda; cada uno de ustedes atrae lo que crea. Yo sí ayudo cuando veo que estáis en el camino correcto; de lo contrario, no. No soy cómplice de los errores.
Escuchad todo lo que os estoy diciendo aquí con el corazón, y dentro de un mes sentiréis la diferencia, o no; dependerá de cada uno de ustedes.
Sabed vivir este momento, es un momento muy especial, una dispensa que estoy haciendo para aquellos que están en el camino, pero que, sobre todo, se mantendrán en el camino, pues de lo contrario, todo se acaba.
Estad abiertos a escuchar.
Ahora mismo, os acompaño a cada uno de ustedes a vuestra casa, cada uno con su ángel.
Si no has podido averiguar su nombre, él encontrará la manera de decírtelo; mantén la mente abierta para escucharlo.
Y que cada uno de ustedes sea consciente de la importancia de este momento y se sienta agradecido por él, muy agradecido.
Traducción: Bernadete Maria Marafon
Revisión: Regiani Maria Bugalho


