¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡SOY KALIGHAL, comandante de una nave pleyadiana!
Siempre es una gran alegría para mí poder estar aquí de nuevo con todos ustedes. No tienen ni idea de la cantidad y la fuerza del Amor que se está irradiando hacia todos los habitantes de este planeta. Se avecinan momentos importantes. Y en este momento, todos estamos centrados únicamente en este objetivo: irradiar mucho Amor, irradiar Luz, para que podamos aportar equilibrio a la mayor parte de la población del planeta.
Su planeta está atravesando transformaciones muy importantes, a todos los niveles: físico, mental y energético. Lo que veis es una cosa; pero lo que no veis es mucho más profundo. Así pues, en este momento, estamos todos reunidos, con un solo corazón, un solo pensamiento, emanando todos los sentimientos de alta vibración que podemos emitir.
Podemos afirmar que estamos llegando al final de nuestro viaje aquí en este planeta, pero no al final de nuestra amistad, de nuestra colaboración. Es el fin de los tiempos de batallas, de preparación para una Nueva Era que tendrá lugar en el planeta.
Una Nueva Era porque ya no nos esconderemos en nuestras naves. Seremos conocidos, de hecho, por todos. Y esto traerá una nueva conciencia a todo el planeta. Pero, por desgracia, no traerá solo paz y alegría. Es precisamente por eso por lo que estamos tan centrados en traer amor, paz y equilibrio a este planeta.
También estamos deseando poder aterrizar en su planeta, abrir las puertas de nuestras naves y poder simplemente estar allí, como soléis decir, en carne y hueso; demostrando todo nuestro amor y nuestra amistad.
Por nuestra parte, también nos estamos preparando para que esto suceda. Sus vibraciones siguen siendo muy bajas en comparación con las nuestras. Por eso, nosotros tenemos que bajar un poco y ustedes tienen que elevarse lo suficiente para que podamos establecer el primer contacto. Pero sucederá. Y será precioso.
Ya tenemos toda nuestra ropa preparada para ese día. Y podéis estar seguros de que será un día inolvidable, tanto para nosotros como para ustedes. Ese día no está lejos. Según nuestra escala de tiempo, es dentro de poco, porque no percibimos el tiempo como ustedes. Pero, efectivamente, en el tiempo terrestre, queda muy poco. Al menos para algunos.
Pero todos sabrán de nuestra existencia. Y algunos tendrán contacto directo con nosotros, para que puedan conocernos y allanar el camino en la mente de los demás, para que nos acepten con el corazón abierto. No voy a negar que también estamos ansiosos.
Conocemos a cada uno de ustedes, como alma, como ser humano, porque a menudo estamos muy cerca. Podríamos decir que es nuestra etapa de preparación para el encuentro. Por eso, no descendemos físicamente a la Tierra, sino que dejamos que nuestra energía se impregne un poco de la energía de la Tierra, para poder sentirla y acostumbrarnos a ella; para poder estar a vuestro lado, aunque sea por un breve tiempo, pero para poder hacerlo.
Pero lo más importante en este momento es el reconocimiento, por parte de todos los que estamos aquí rodeando vuestro planeta, de la fuerza y el valor de cada uno de ustedes. Renunciar a tantas cosas, tomar decisiones tan importantes, desprenderse de tantos, en aras de una nueva vida.
Sois valientes y victoriosos. Porque muchos estáis logrando alcanzar lo que es necesario. Pero hay que mantener el ritmo. Hay que… pongamos un ejemplo: remar. Estáis en una barca, así que hay que remar más rápido para poder llegar antes. Si empezáis a sentiros cansados, hay muchos seres a los que podéis pedir ayuda y el cansancio desaparecerá.
Creed, hermanos nuestros, que la evolución es compleja. Para nosotros, no fue en el cuerpo físico. Por eso decimos que sois valientes y victoriosos. Porque seréis los primeros en pasar físicamente a otra dimensión. Y estaremos aquí con una gran fiesta. Aplaudiendo. Muchos, todos, aplaudiendo. A cada uno de ustedes que llegue aquí.
Será un acontecimiento histórico y memorable. Tened por seguro que estaremos bien preparados con un banquete para complaceros al máximo. Sí, seguimos probando nuestras recetas. Incluso estamos aprendiendo a disfrutar de muchas cosas de este planeta. Tenéis unos productos, unas especias, como ustedes las llamáis, maravillosas. Estamos aprendiendo a utilizarlas. Este planeta posee una riqueza de sabores y alimentos única en el universo. Sed agradecidos por ello.
Estamos aquí, hermanos míos, esperándoos a todos. Pronto nos conoceremos. Como decís ustedes, cara a cara. Y no os preocupéis por nuestro tamaño. Nos sentaremos para poder mirarnos, a los ojos, a la misma altura. Y en ese momento podremos expresar todo nuestro Amor a través de nuestra mirada y ustedes sentirán ese Amor.
Y quién sabe, quizá consigamos equilibrar nuestras vibraciones y podamos abrazarnos. Vamos a trabajar para conseguirlo.
Os queremos, hermanos míos. Nuestros hermanos. Y, sin duda, muchos de nosotros traeremos a nuestras familias para que vivan aquí. Y pasaremos largos ratos juntos, contando historias, conociéndonos. Serán momentos inolvidables. Tened fuerzas y valor, hermanos nuestros. Ese momento se acerca. Creed en ello.
Traducción: Rita Silvana Monteiro
Revisión: Regiani Maria Bugalho


