¡Queridos hermanos y hermanas del planeta Tierra! ¡SOY ROWENA!
En este momento, los invito a venir a mi jardín de rosas rosadas y a caminar conmigo. Estoy a tu lado y te irradio mucho Amor para que recorras este jardín dejando hacia atrás con cada paso el dolor, las dudas; todo lo que te aflige ahora.
Tú prácticamente desconoces el camino de tu alma; todo lo que ya ha pasado. Sigue caminando en mi jardín rosa. Pon atención solo a mis palabras.
Su alma ha evolucionado. Muchísimo. Y no importa a quién me dirijo en este momento; todos han evolucionado. Muchas son almas nuevas en este planeta, pero son almas guerreras, que ya han participado en muchas batallas en otros planetas, en otros tiempos, y evolucionaron enormemente; y han llegado aquí ahora precisamente para traer este poder de Luz que portan consigo.
Mis hermanos, la evolución no es un paso fácil; ni para ustedes, ni para el Planeta. Las creencias y los conceptos fueron distorsionados, fueron distorsionados bastante, para conducirlos siempre por el camino del miedo; para que sintieran miedo de todo. Para que sintieran miedo de todos. Para que sintieran miedo de tu propio camino.
Sigue caminando por mi jardín de rosas rosadas. Como puedes ver, es inmenso, casi infinito. Y con cada paso que des, una rosa florecerá y llevará tu energía. Y todas las demás rosas de aquí, que ya están crecidas e iluminadas, le darán a ella fuerza para crecer.
Pero continuemos nuestro camino. Muchos evolucionan con la consciencia. ¿Y qué es evolucionar con consciencia? Es vivir y aplicar todo lo que han aprendido. A cada día ser mejores seres humanos, más amorosos, menos críticos, menos prejuiciosos. Menos apartadores. «Tiene que ser ‘A’ o ‘B’. Y yo voy a elegir uno». ¿Por qué? Porque este mundo creó la separación. En un mundo evolucionado, no hay lo Uno, hay el Todo. Son otros conceptos, otras formas de organización…
Y tú sigues caminando aquí conmigo en mi jardín.
En algunos de tus pasos, me doy cuenta de que ahí las rosas no florecerán. ¿Y por qué? Porque en ese momento te dejaste llevar por la ira, te dejaste involucrar por las opiniones ajenas, te dejaste involucrar por la maza. No miraste hacia ti mismo, no te detuviste a reflexionar sobre ti mismo.
Así que, durante todo nuestro paseo por mi jardín, al principio, plantaste flores. Entonces, ¿por qué ahora tus pasos impiden que la tierra florezca? Es curioso cómo fluctúan sus vibraciones. Basta un solo pensamiento, una sola idea, y toda tu aura se transforma.
Así que, en este momento, te envuelvo con todo mi amor. No, ya no estás más en mi jardín. Pero estés tranquilo de que cuidaré de tus rosas. De las que plantaste al principio. Por eso este jardín es tan inmenso, porque aquí hay muchas rosas de diferentes dueños, plantadas y floreciendo. En esos lugares donde pisaste y obstruiste la tierra, no te preocupes, los elementales la limpiarán y la purificarán.
Y así es su camino en el mundo. Como en mi jardín; ora están vibrando alto y plantan flores ora vibran sentimientos muy negativos y bloquean la tierra, impidiendo que las flores germinen.
¿Cómo es tu paso ahora? ¿Duro, bloqueando la tierra, o amoroso, haciendo florecer las flores? ¿Por qué tanta rabia? ¿Por qué tanto resentimiento? ¿Por qué tanto egoísmo? Muchos de ustedes solo se fijan en sí mismos, en sus vidas. Ustedes no están solos. Ustedes están en la Unidad, en el Todo. Y con cada paso que das y que impide que la tierra germine, afectas la germinación de las flores de alguien más. Así como otros te hacen esto a ti. Ustedes no están separados. Están en el mismo planeta. La unidad impera en este planeta.
Entonces, ¿por qué alimentar sentimientos tan dañinos para ustedes mismos y para el Todo? ¿Por qué? ¿Quién eres tú para juzgar a alguien? ¿Quiénes eres tú para señalar con el dedo a alguien? Ah, mis hermanos, a ustedes les gusta mucho señalar con el dedo, pero no son conscientes de lo que hicieron en el pasado.
Y solo les digo esto: si algo que un hermano hace te molesta tanto, ustedes lo hicieron igual en su camino. Así que tengan cuidado con lo que piensan y dicen. Nadie es un santo, nadie es perfecto. ¡Todos cometieron errores!, ¡todos impidieron que la tierra germinara!, ¡y todos han plantado flores! ¡No hay mejores ni peores!
Existen diferentes niveles de conciencia. Algunos tienen un nivel de conciencia superior e intentan mantenerse en el camino correcto. Otros son promedio; cada paso es diferente. Y están quienes no pueden seguir los pasos de la evolución. Lo intentan, lo intentan de verdad, pero no pueden; porque el ego sigue siendo demasiado grande. El ego sigue tomando las decisiones. Así que no hay cambio.
Así que, hermanos y hermanas, ¡amen!. Amen todo y a todos. No juzguen, no señalen con el dedo. Quizás ustedes hayan hecho cosas mucho peores. Simplemente sean conscientes y busquen mejorar sus pasos cada día, para cultivar más flores.
Ustedes pueden pasear por mi jardín siempre que quieran. Solo llámenme. Y allí estaré, junto a cada uno de ustedes, caminando y guiándolos por un nuevo camino para plantar flores o no, dependerá de cada uno. Pero recuerda: este es un tiempo para el perdón, para no juzgar, para no criticar, para no señalar con el dedo.
Observa tu mano cuando señalas con el dedo. Hay varios dedos señalando hacia ti. Así que no intentes juzgar a nadie, no intentes juzgar al mundo, porque no lo haces. Ni siquiera Dios Padre/Madre es un juez. Él/Ella es Amor infinito. Y sabe que cada hijo suyo tiene su propio tiempo para crecer, para evolucionar. No te rindas. El camino continúa. Nada termina aquí.
Traducción: Ingrid Elena Sanchez Schnoor Nunes
Revisión: Regiani Maria Bugalho


