¡Queridos hijos e hijas del planeta Tierra! ¡YO SOY SANANDA!
Puede que sus corazones estén un poco inquietos por lo que ocurre ahí fuera. Pero recuerden: eso está ahí fuera. Cada uno, en este momento, está donde necesita estar, para pasar por lo que tenga que pasar.
No temáis lo externo. Incluso aquellos que, tal vez, estéis viviendo en lugares conflictivos, no olvidéis nunca que fue una elección del alma estar allí; y que permanecisteis allí, aun conociendo todos los peligros.
Los desequilibrios en el planeta serán constantes. Porque se está trayendo mucha energía a la superficie, precisamente para ser tratada y eliminada. Hay mucho dolor en este planeta, mucho sufrimiento. Y muchas de esas energías son antiguas, muy antiguas. Y algunas están enterradas. Y muchas almas aún se sienten aprisionadas.
Todos los rincones del planeta están siendo purificados. Muchas almas se están liberando. Es necesario, porque nadie podrá quedarse atrás. Todos tendrán un destino. Incluso aquellos que hoy no caminan hacia la Luz, también tendrán un destino. Nadie se quedará atrás.
Por eso es importante que cada uno de ustedes tenga la conciencia y la certeza de que hay uno o más Seres de Luz velando por ustedes. No es momento para la desesperación. El camino aún es largo. Si caen en la desesperación ahora, gastarán energías que serán necesarias más adelante.
Aún no han visto nada. Les queda mucho por vivir. Y los sentimientos que aflorarán de todas esas experiencias serán determinantes para el camino de cada uno. Porque revelarán si están preparados o no. No lo olviden: las pruebas apenas han comenzado. Aún quedan muchos retos por delante.
Pero eso no significa que cada uno de ustedes vaya a pasar por todos ellos. Sí, es posible que los viváis de forma indirecta, al tomar conciencia, por el mero hecho de ser seres humanos. Pero tendréis que demostrar que, sea cual sea la situación, el Amor debe prevalecer. Esta es la gran enseñanza. Es necesario que cada uno de ustedes irradie Amor ante cualquier situación, incluso si esta os afecta de forma profunda y cruel.
Así que estad siempre atentos a vuestros propios sentimientos. No os toméis los retos a los que nos enfrentamos a la ligera ni como si fueran un gran juego. Hay que afrontarlos con profundidad, con conciencia. De lo contrario, no los estaréis superando.
Os proporcionaremos mucha ayuda, tal y como hemos traído varios tratamientos, sencillos, pero que dan resultado. Utilizadlos todos. Y seguiremos trayendo muchas cosas, pero estad preparados para las lecciones que aún están por venir.
El tratamiento que os traigo hoy es muy sencillo. Necesitaréis un vaso medidor para poder medir 100 mililitros. Y cada vez, en cada momento, que tengáis un pensamiento de baja vibración, sea cual sea, beberéis esta cantidad de agua.
Entonces muchos se preguntan y nos preguntan: «Pero, ¿qué es esto? ¿En qué me va a ayudar?». Estoy con cada uno de ustedes todo el tiempo. Y al tomar esta cantidad de agua, estoy ahí, junto a ti, ayudándote a transmutar lo que acabas de pensar.
¿Os dais cuenta de que todo lo que hacemos tiene un propósito? No estamos aquí para jugar. Cuando decimos que estamos trayendo ayuda, es precisamente lo que estamos haciendo. Así que sabed aprovechar lo que estáis recibiendo.
Traducción: Rita Silvana Monteiro
Revisión: Regiani MariaBugalho



