¡Queridos hijos e hijas del planeta Tierra! ¡YO SOY SANANDA!
Como siempre, cada vez que puedo venir aquí, mi corazón se llena de alegría. Y emano toda esta alegría hacia cada uno de los que me están escuchando en este momento.
Mis hijos e hijas, hemos sido bastante contundentes en nuestros mensajes últimamente. Pero hoy, hoy les traeré un mensaje diferente, para cada uno que esté dispuesto, de manera efectiva, a elevar su vibración.
Cada ser humano recibe la energía vital del planeta, del aire que respira, de la Chispa Divina que lleva dentro de sí. Ustedes no son cuerpos físicos con almas. Ustedes son almas que, en este momento, en este período, están revestidas de un cuerpo físico.
Muchos han aprendido a amarse a sí mismos. Han aprendido a mirarse con respeto, con alegría. Pero muchos no. Y hasta podría decir que la gran mayoría se mira al espejo y se queja de lo que ve. ¿Basándose en qué? ¿Basándose en conceptos inventados, siempre con alguna intención maliciosa detrás?
Sus cuerpos son su espejo. Si se cuidan, si se alimentan correctamente, si se mantienen activos, el cuerpo responderá; no con perfección, sino con equilibrio. La perfección que buscan no existe. Ustedes son, con pequeñas excepciones, diferentes unos de otros. ¿Cuál es el modelo estándar? ¿Cuál es el modelo perfecto?
No busques una forma, un modelo, que seguramente no se ajustará a tu cuerpo, porque es único. Incluso los gemelos idénticos, cada uno tiene un cuerpo propio. Entonces, ¿por qué basar tu cuerpo en el de otra persona? Nunca serás igual a ella, porque el cuerpo es tuyo.
Así que agradece el cuerpo que tienes. Agradece tener dos piernas que caminan. Dos brazos que pueden trabajar, hacer ejercicio. Un cuerpo que te permita caminar, ver, hablar, sentir, porque muchos no tienen todo eso. Y aquellos que no lo tienen, no pueden soñar con ese cuerpo perfecto. Porque, en la mayoría de los casos, no habrá solución.
Pero ustedes, que son perfectos, se quejan de lo que tienen. Y lo más importante: se quejan de lo que tienen, pero no cuidan lo que tienen. No se alimentan correctamente. No hacen ejercicio. No caminan. No respiran en la naturaleza. No se bañan en las aguas de Gaia. Solo se quejan, por una supuesta idea de modelo perfecto que no existe.
Y ahí podemos hablar de la otra parte, de su alma. Ella está ahí, dentro de ustedes. Recuerden, ustedes son un alma envuelta en un cuerpo físico. Así que este que está ahí son ustedes. Es su alma. Están juntos. Si se detuvieran a escuchar a su alma, les aseguro que la gran mayoría de los actos que han cometido no los habrían cometido. Los pensamientos, las palabras; porque sus almas saben lo que está bien y lo que está mal.
Ya han aprendido de muchas otras vidas, pero no escuchan. Tienen intuiciones, pensamientos, advertencias; y se encogen de hombros. No quieren escuchar. ¿Y por qué? Porque alimentan al ego. El ego proviene de su mente física. Y siempre es un adversario de su alma. Recuerda: tu alma, en algún momento, eligió tener voluntad propia, tener libre albedrío. Estaba conectada por completo con la Fuente, a una vibración elevada, en un mundo perfecto; pero eligió tener voluntad propia. Esto alimentó en la mente humana el ego, los sentimientos. Y hoy, con el paso de tanto tiempo, el ego ha cobrado fuerza. El alma ha evolucionado. Pero el ego sigue ahí, fuerte y vigoroso.
Entonces, ¿todo lo que haces lo haces pensando en ti mismo, y no en el Todo? Todas tus acciones son para complacerte a ti mismo, no para agradar al Todo. Todo lo que dices es para satisfacer lo que tú piensas; no importa si eso lastima a los demás. Todo lo que haces es perfecto, porque eso es lo que tú crees, sin importar si no lo es o si los demás no lo ven así.
Todo eso es ego. Y un ego muy grande. Que no acepta opiniones, no acepta otras reglas, no acepta la sabiduría de quienes ya han recorrido este camino que tú estás recorriendo ahora. Pero hoy se han elevado, y se han elevado mucho. ¿Por qué? Porque comenzaron a escuchar al alma y a ignorar por completo al ego.
Así pues, hijos e hijas míos, el camino de la evolución consiste, principalmente, en restar el ego. No desaparecerá por completo, porque también es necesario para mantenerte vivo, alerta, frente a todo, frente a las cosas de tu mundo. Pero no dejes que el ego influya en tus decisiones, en tu camino, en tus palabras, en tus pensamientos, en tus acciones.
Sea, de verdad, el alma evolucionada que estás buscando. Estás haciendo tantas cosas. Así que acepta evolucionar. Acepta cambiar. Acepta seguir el camino que tu alma te está indicando. No aquel que crees que es el correcto, porque ahí es tu ego el que habla.
Entonces muchos de ustedes nos preguntan: «Pero, ¿cómo escuchar al alma? ¿Cómo saber que es mi alma la que habla?». Y nosotros se lo vamos a explicar, porque esto somos nosotros, no solo yo, una vez más. Si te adentras en tu corazón, en tu corazón espiritual, no escucharás a tu mente, nunca, porque ella no llega hasta ahí.
Tu mente está en esta dimensión, tu corazón espiritual está en la Quinta Dimensión. Por eso tu mente no llega hasta ahí. Así que todo lo que veas, escuches o sientas dentro de tu corazón espiritual, en lo que ustedes llaman el Templo Interno, nunca será tu mente la que esté hablando. Creanlo. Pero ahí surge otra pregunta: «¿Cómo llego a mi corazón espiritual?»
Interesante. Ustedes pueden soñar despiertos. Imaginan lugares, imaginan momentos, fantasean con situaciones y se entregan tanto a ellas que casi sienten que son realidad. Pero no pueden imaginar el corazón espiritual. Un lugar que está dentro de ustedes, que ya existe. No necesita crearlo. Ya existe. Está ahí dentro.
Entonces, si dices: “Ah, me imagino que estoy en mi corazón espiritual”. Al pensar eso, tu alma te llevará hasta él. Y continuarás en tu imaginación”, conociendo este lugar. Y no importa cómo te venga a la mente. Pero hay que observar cómo es, ¿qué se te vino a la mente?
Quizá aún no sea un lugar bonito, porque necesitas arreglarlo, limpiarlo. ¿Y cómo lo haces? Yendo hacia él varias veces, cada día, a cada momento, conectándote con tu Presencia Divina, que en el caso del que estoy hablando es tu alma.
No traten de entrar en detalles, no intenten comprenderlo todo en el plano físico porque no es posible. Todo esto es muy etéreo. No pueden traerlo a su plano físico. Sus templos, muchas veces, son lugares hermosísimos, tan hermosos que parecen irreales. ¿Pero por eso no existen? Sí existen. Y si los vieron así, es porque son así.
Así que, hijos e hijas míos, permanezcan en sus Templos Internos, alineados con la Presencia Divina que se encuentra en la Quinta Dimensión, y escuchen, sientan, vean lo que ella tiene para mostrarles. Escuchen a la Presencia Divina. No se dejen llevar por el ego. No sean egoístas al pensar solo en ustedes mismos. «Lo que hago tiene que ser bueno solo para mí». ¡No! Lo que hacen tiene que ser bueno para ustedes y para el Todo. Porque ustedes son parte de este planeta. Y todos están en él.
Así que, hijos e hijas míos, aprendan a elevar sus vibraciones. Ir al Templo Interno y conectarse con la Presencia Divina eleva su vibración; en cualquier momento, a cualquier hora. Duerman en su Templo Interno. Conéctense, vayan allí y duerman. Les aseguro que se despertarán llenos de ideas, llenos de soluciones. Y lo más importante, llenos de Amor. Porque la Presencia Divina es puro Amor Incondicional. Ella no los juzga en ningún momento.
Así que, sepan seguir el camino. Silencien el ego. Dejen que exista únicamente para su supervivencia, para su estado de alerta. Nunca, jamás, para que tomen ninguna decisión.
Traducción: Manuel Vargas
Revisión: Regiani Maria Bugalho


