¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡SOY SANAT KUMARA!
Tened en cuenta todo lo que está sucediendo a su alrededor y lo que está ocurriendo en el interior de ustedes. Sois fruto de este mismo planeta, estáis vinculados a él espiritualmente; y físicamente estáis compuestos por los mismos elementos. Por lo tanto, el mismo proceso por el que Gaia está pasando internamente, lo estáis viviendo también ustedes.
A menudo vendrán oleadas de desequilibrio. Oleadas que creéis que ya no deberíais sentir. Ira, dolor, decepción, pero de una forma muy intensa, como si algo estuviera a punto de estallar desde dentro hacia fuera. Y entonces podéis preguntaros: “Pero un momento, ¿cómo es posible que siga sintiendo esto? Yo ya no vibo en esa frecuencia”. Correcto. Pero recordad lo siguiente: lo que está ocurriendo con el planeta es una gran purificación; y ustedes también estáis viviendo estas purificaciones.
Imaginadlo como un pequeño tubo en el que, con cada encarnación, se van acumulando todos los sentimientos de baja vibración. Ese tubo es el alma. Entonces, ¿cuántas encarnaciones ha tenido ya, y todo lo que se ha ido acumulando allí? Imaginadlo. Muchísimo volumen. Es como si os hubierais convertido en una gran bola, llena de hilos; todos enredados, unos encima de otros.
Entonces iniciáis un proceso de limpieza. Es una limpieza minuciosa. Prácticamente un hilo cada vez. ¿Y cómo se lleva a cabo esta limpieza? Con cada paso que dais hacia la Luz. Los que son más fáciles se desprenden más rápido. Pero muchos siguen muy enredados en el fondo. Por eso es necesario eliminar primero los que están más a la superficie.
Y con el paso del tiempo os habéis ido limpiando de muchos de estos hilos. Diría que hoy estáis mucho más ligeros de lo que estabais hace un tiempo. Sin embargo, cuanto más profundo, más arraigado, más difícil de eliminar. Por eso, hace falta más fuerza para eliminarlos. ¿Y de dónde vendrá esa fuerza? De la propia Luz que lleváis dentro. Así que, cuanto más Luz llevéis, más cosas saldrán, más hilos se soltarán.
Pero estos hilos más antiguos están cargados de mucha negatividad, porque ustedes vivieron en aquellos tiempos. Así que, cuando se desprenden, a menudo no lo hacen por completo; y ustedes acaban absorbiendo una parte de esa carga en sus propias conciencias.
Pero entonces quizá me preguntéis: “¿Pero esto surge de la nada? ¿Está pasando y, de repente, me va a pillar por sorpresa?”. No. No ocurre así. Hay un proceso de purificación en marcha. No lo olvidéis. Gaia está siendo purificada y ustedes también. La Luz que llega a diario del Sol Central os está purificando. Está arrancando esos hilos.
Entonces, de repente, aparecen estos. Es como si les hubiera llegado el turno de marcharse. Pero son tan negativos que necesitan asomar la cabeza en sus conciencias para intentar mantenerse. Entonces, ¿qué hace falta? Conciencia. Solo eso. Ser consciente de que lo que estás viviendo no es normal; ya no es tu normalidad. Es algo extraño que ha llegado y que tiene que irse. ¿Y cómo haces que se vaya? Que te desconectes de ello. ¿Y cómo lo haces?
Entiendo que cada uno de ustedes se encuentra en una etapa del camino ya bastante alejada del principio. Ya habéis aprendido a protegeros; ya habéis aprendido, de hecho, a hacer una buena oración de purificación personal. Así que basta con que creáis en lo que estáis haciendo, en lo que estáis pidiendo. Y esta energía se irá. Ella cree que tiene poder, pero ya no tiene nada más. Ustedes, con la Luz que ya poseéis, sois mucho más poderosos.
Así que os diré lo siguiente: hay que estar consciente y atento en todo momento. Los sentimientos que no reconocéis, que os resultan extraños, que no entendéis, no los dejéis pasar. Tomad medidas y deshaceros de ellos. Tienen que desaparecer.
Y os dejo una pequeña advertencia: esto ocurrirá constantemente. ¿Por qué? Porque si ya habéis sentido esta extraña oleada, es porque habéis llegado a épocas muy sombrías y lo que hay allí no está iluminado; pero hay que limpiarlo. Así que sed conscientes, solo eso. Estad presentes en todo momento. Activad tus protecciones a diario y sabréis cómo libraros fácilmente de cada uno de los que aparezcan.
Pero vuelvo a repetirlo: hay que estar consciente y presente en todo momento. Esto no tardará mucho. Solo es una señal de que estáis a punto de llegar, casi en la Era Dorada; casi en la pureza que sus almas tuvieron un día. ¿No es esto bueno? ¿Sabes que estás casi al 100 % limpio? Podría decir que es maravilloso.
Así que mantenernos conscientes y presentes en todo momento. Para quienes aún no estén viviendo esto, tened paciencia; el camino aún es largo. Llegaréis allí. ¡Ah! Estoy seguro de ello. Llegaréis allí. Y no lo olvidéis, hermanos míos: Conciencia, Presencia. Eso es lo que hace falta.
Vivid el momento presente. Sed conscientes de cada sensación, de cada sentimiento que surja por el camino. Y, dado que es de baja vibración, hago una aclaración. No importa de dónde vengas. Puede que incluso lo conozcáis: la fuente, el origen. Deshazte de él.Inmediatamente. No lo alimentes, no lo fomentes. Simplemente deshazte de él y déjalo marchar.
Traducción: Rita Silvana Monteiro
Revisión: Ana Maria Souza


