¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡YO SOY SANAT KUMARA!
Vengo una vez más aquí para pedirles a todos: ¡Sean Luz! ¡Sean Amor!
Olviden lo que ocurre ahí fuera. Y cuando digo «fuera», me refiero a fuera de ustedes. En vuestra casa, en vuestro barrio, en vuestra ciudad, en vuestra región, en vuestro país. No os conectéis, en este momento, con las energías externas. Es un periodo de mucha codicia, de mucho desequilibrio.
La elección de personas para algo siempre conlleva una energía nada iluminada, porque la mentira impera en todo proceso. Es raro quien aporta la verdad, la verdad que hay en su corazón. Todos quieren el poder, por el poder mismo. Es raro quien piensa de verdad en el pueblo, en dignificar de verdad la vida de todos los que le rodean.
Hay que saber elegir. Hay que observar, sentir lo que se propone. Sabed elegir. No elijáis a la ligera. No elijáis por odiar a “A” y odiar a “B”. Escuchad a vuestro corazón. Muchos piensan que, en este momento, lo ideal es retirarse, ausentarse y no elegir nada.
Recuerda: tú formas parte de la Unidad del País. Estás dentro de ella. Tu omisión, tu falta de participación, tiene un precio. Es como si le dijeras al universo: «No me importa nada de lo que pase en mi país». Pero formas parte de él. Mañana, cuando todo esté sucediendo, no a tu gusto, dirás: Esto es horrible. ¿Cómo puede ser así?”. Y te olvidarás de que tú has contribuido a que las cosas estén así.
Si queréis que las cosas mejoren, si queréis que el país avance, uníos en un pensamiento elevado de Amor, uníos en el pensamiento de la prosperidad y la evolución, y lograréis elegir a la persona adecuada.
No dejéis que la mentira se infiltre en vuestros corazones. Escuchad a quienes realmente piensan en hacer algo. “Ah, pero sé que quien va a hacer algo no tiene ninguna posibilidad”. ¿De verdad? Precisamente por pensar así, nunca lo conseguirá. Ese es el momento en el que os equivocáis al interpretar lo que ocurre.
El universo responde a lo que ustedes emiten. Obtenéis el resultado de vuestra vibración. Así que no elijáis por quien tengáis la certeza de que va a ganar. Escuchad a vuestros corazones. Queréis un cambio, pero no le dais una oportunidad a quien puede llevarlo a cabo, porque no creéis en él. Y siempre os quedáis con aquello que no os gusta.
Pues cambiad el pensamiento. Pensad en un país próspero, avanzado, tranquilo y seguro. Transmitid esa energía al tomar una decisión. ¿Qué queréis? ¿Luz? ¿Paz? ¿Seguridad? Elegid con ese propósito. Sabed crear una nueva atmósfera. Sabed crear un nuevo país.
Pedid a sus Presencias Divinas que os ayuden a tomar una buena decisión. La decisión que traerá prosperidad, Luz y seguridad. No toméis decisiones por recomendaciones. Debéis ser responsables de tus actos. No olvidéis el pasado. Mirad siempre hacia atrás. En este caso, debéis mirar hacia atrás. Porque todos son lo que son. E incluso aquellos que nunca han formado parte de todo el proceso, buscad la historia, buscad el camino, buscad el comportamiento. Y sabréis si será una buena elección o no.
Recuerda: a quien elijas será tu representante. Entonces, ¿cómo eliges? ¿Lanzando los dados? ¿Por recomendación? ¿Eligiendo a uno porque no te gusta el otro? Eso es irresponsabilidad. Es falta de unidad. Es no ver el país como tu hogar, como el lugar donde vives. Por eso luego os quejáis tanto de que no pasa nada.
Fueron sus propias decisiones equivocadas las que los llevaron a todos allí. No fue Dios Padre/Madre. No fue el universo. No fuimos nosotros, ni nadie. Fuisteis ustedes. Sus propias decisiones equivocadas los llevaron allí.
Así que crezcan como ciudadanos. Crezcan como seres humanos. Crezcan como Unidad. Y sepan tomar sus decisiones. Con convicción, con respeto y, sobre todo, con análisis. Con la certeza de que están eligiendo el Amor y la Luz.
Llénate de Amor y de Luz y encontrarás la elección correcta.
Traducción: Rita Silvana Monteiro
Revisión: Regiani Maria Bugalho


