¡Queridos hermanos del planeta Tierra! ¡YO SOY MELQUISEDEC!
Traigo en este momento una gran fuerza de Luz y envuelvo a cada uno de los que me están escuchando ahora mismo.
¡Hoy es un día de gratitud!
Gratitud por estar vivo.
Gratitud por formar parte de la familia Tierra.
Gratitud porque tu alma te ha traído hasta aquí.
Gratitud por vuestra conciencia.
Gratitud por tener pensamientos en sintonía.
Gratitud por poder escuchar.
Gratitud por poder ver.
Gratitud por poder sentir.
Gratitud por poder tener una familia.
Gratitud por tener un trabajo honrado…
Podría quedarme aquí mucho tiempo explicando por qué deberíais estar agradecidos cada día. Algunos podrían decir: «Me falta alguno de esos atributos de los que has hablado. Me falta la vista. Me falta el oído. Me falta una familia. Me falta un trabajo…».
Lo comprendo. Pero lo importante es que sepas que son elecciones del alma. No es un castigo. Es una gran lección que hay que aprender cuando te falta algo en tu cuerpo. La falta de trabajo suele provenir de un alto grado de superioridad, de creerse demasiado bueno para todo; o simplemente de una gran comodidad, al entender que el universo tiene que traerte lo que tú quieres, no lo que tú atraes. Porque es usted quien atrae.
La falta de familia se debe a unas elecciones. ¿Sabes perdonar? ¿Lo has intentado, al menos? ¿O es que tú también te crees superior a todos? ¿Y, según tu forma de ver las cosas, nadie de tu entorno merece estar a tu lado?
Entonces, hermanos míos, muchos de ustedes estarán pensando: «¿Siempre habrá una forma de explicar cada problema?». Sí, siempre la habrá. Porque nada surge de la nada, todo tiene un origen. Y muchas veces el origen es precisamente lo que ustedes emanan. Solo reciben lo que dan. Nada más.
Así que, al despertarse cada día, den gracias por tener la oportunidad de vivir un día más, de poder dedicarse a todo aquello que desean. Por tener un día más para perseguir, como dicen ustedes, lo que es necesario. En este momento estás respirando. Tienes aire para respirar y un cuerpo que cuidar. Así que sed agradecidos por todo y por todos. Porque el mundo que te rodea, que incluye a las personas que están a tu alrededor, lo has creado tú, lo has atraído tú. Así que vive este mundo con amor y gratitud. Pura gratitud.
Quejarse, maldecir, rendirse, desanimarse, no mejorará nada; al contrario, solo traerá más de lo mismo. Así que levanta la cabeza, llena tu pecho de amor y gratitud y entrégate al universo. Y sé agradecido por lo que recibas, sea lo que sea.
Es importante, hermanos míos, que sean conscientes del momento presente, del momento que están viviendo. Algo sin precedentes en el universo y que está proporcionando mucho aprendizaje y evolución.
Así que sean agradecidos por este momento. Sean agradecidos por formar parte de él. Eso es lo único en lo que deben pensar ahora. Lo que se dice «mañana», o «más adelante», o «el futuro», lo estás creando ahora mismo. Así que aprende a crearlo con amor y gratitud.
Traducción: Manuel Vargas
Revisión: Regiani Maria Bugalho

