¡Queridos hermanos! ¡SOY LÂNGMO, un SER CRISTALINO!
Vengo directamente de las profundidades del planeta Tierra. Soy parte de la gran costra terrestre, de la que forma parte este planeta. Sí, toda la parte física del planeta tiene siempre una energía que la sostiene, que constituye la estructura que coordina todo el equilibrio del planeta. ¿Y por qué vengo aquí hoy?
Es importante, hermanos míos, que seáis conscientes de que todo lo que está ocurriendo hoy, en estos tiempos, es consecuencia de la acción humana. Las reacciones químicas, una vez iniciadas, en su gran mayoría no pueden detenerse. ustedes habéis iniciado estas reacciones. Habéis traído el desequilibrio al planeta.
Es como si construyerais una gran estructura, muy grande. Y fuerais quitando, poco a poco, trozos de ella, pero no en la superficie; en la base, en el centro, en varios sitios. Siempre teniendo en cuenta que… “Es muy grande, quitar un trocito no supondrá nada”. Y así lo hicisteis. Fuisteis quitando trozos, como si eso nunca tuviera consecuencias.
Pero todo es una cuestión de equilibrio. No se puede construir un edificio sin cimientos. Si quitas uno de los pilares de la base, puede que no se derrumbe al instante, pero con el tiempo no aguantará el desequilibrio. ustedes habéis creado todo esto.
Por eso, no vengo aquí para señalaros con el dedo ni para juzgaros. Solo vengo aquí para advertir a cada uno de ustedes de que cuanto más miedo, pavor y sufrimiento alimentéis, peor será. Entendemos que la gran mayoría de ustedes no es consciente ni de mi existencia, ni de nada. Y son ellos quienes crean todo este proceso; porque alimentan el miedo; alimentan la desesperación, el sufrimiento. Vuestros medios de comunicación fomentan el sufrimiento, fomentan el miedo.
Entonces, ¿cuál es la lección de esta historia? La gran verdad es una sola: no hay forma de detener lo que ustedes han iniciado. No hay forma de detener la ascensión del planeta Tierra. Están viviendo tiempos difíciles. Y podría decir que por muchas razones: por la acción del hombre, por la ascensión del planeta, por los desequilibrios provocados, por las sustancias que se están vertiendo para acelerar cada vez más estos procesos… Así que es una mezcla de muchas cosas.
Entonces, ¿cómo superar todo esto? Elevando el Amor en el planeta. Elevando la Luz en el planeta. Así que cada movimiento, cada gran problema que viváis cada uno de ustedes, envuélvelo como si fuera una gran bola, colócalo cerca del corazón y emana Luz y Amor. No hace falta mucho. Lo que importa es la calidad, no la cantidad.
Llenad esa bola de Amor y de Luz, y dejad que se eleve como un globo. Habéis contribuido a que toda la energía negativa generada por cada proceso sea combatida. ¿Queréis ayudar? Así es como se hace. Nunca penséis que al emanar Amor y Luz no hay reacción, no hay resultado. Emanar Amor y Luz tiene un poder explosivo y una fuerza inmensa frente a esas fuerzas menores.
Así pues, emanad Luz y Amor hacia el planeta. Todo el tiempo, a cada momento. Visualizaos iluminándolo todo. Iluminad vuestros barrios, vuestras ciudades, vuestros países. Basta con ver todo iluminado. Imaginad un Gran Sol iluminándolo todo. Destruyendo todo lo que sea sombra, todo lo que sea negativo. Haced este ejercicio hasta donde alcance la vista.
Mirad a vuestro alrededor. Contemplad este Sol que ilumina hasta donde alcanza vuestra vista. Hacedlo a diario, en todo momento. Y veréis los resultados que conseguiréis. Tenéis el poder en vuestras manos. Solo tenéis que utilizarlo.
Romped toda esta cadena de miedo. Romped todo lo que se está creando en el planeta. Y veréis, con claridad, el resultado de vuestras propias acciones.
Traducción: Rita Silvana Monteiro
Revisión: Regiani Maria Bugalho

